La Mancomunidad Hoya de Buñol-Chiva engloba los municipios de Alborache, Buñol, Cheste, Chiva, Dos Aguas, Godelleta, Macastre, Millares, Siete Aguas, Turís, Yátova y Cortes de Pallás. En plenas comarcas del interior de la provincia de Valencia, la zona cuenta con un gran atractivo turístico que se fundamenta en cuatro pilares básicos: su entorno natural, su patrimonio cultural, su gastronomía y enología, y sus fiestas.

Es el lugar ideal para realizar viajes en familia o con grupos de amigos al contar con parajes naturales de una gran belleza en los que se puede practicar turismo activo, como senderismo, barranquismo, rapel o escalada.

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Galería de fotos La Hoya

No hay que perderse la Ruta de los Molinos de Alborache, la cueva de Turche en Buñol, un lugar de inmenso atractivo con una cascada de 60 metros o la Cueva de las Palomas en Yátova, un paraje natural de gran valor paisajístico y ecológico formado por la acción del río Juanes sobre el paisaje calizo.

Al igual que en la Cueva de Turche, los Chorradores del Otonel en Cortes de Pallás es un lugar ideal para practicar barranquismo y también para los amantes de la espeleología pueden practicarla en el barranco de Carcalín con varios rápeles muy interesantes. En general, son muchos los lugares en donde se puede practicar esta disciplina deportiva.

La naturaleza se respira en toda la comarca, salpicada por numerosos rincones de atractivo extraordinario.

La naturaleza se respira en toda la comarca, salpicada por numerosos rincones de atractivo extraordinario que se pueden conocer también a través de los numerosos senderos de pequeño recorrido repartidos por toda la zona.

Para los más pequeños existen albergues y complejos lúdico-recreativos para la práctica de actividades en la naturaleza, como tirolina, puente mono o tiro con arco. Una oferta orientada a las familias para hacer de su paso por La Hoya una experiencia única e irrepetible.

Patrimonio histórico

Su patrimonio histórico es otro de los reclamos de La Hoya. El castillo de Buñol es de obligada visita tanto por su estado de conservación como por la particularidad de ser uno de los pocos de la Comunidad Valenciana que se encuentran habitados, también el castillo de Chirel en Cortes de Pallás, el castillo de Macastre con sus espectaculares vistas o el Castellet de origen musulmán de Turís.

Las casas señoriales de Cheste, iglesias dignas de visitar como la de San Lucas Evangelista también en esta localidad, muestra del esplendor barroco valenciano, al igual que la parroquia de San Juan Bautista de Chiva, población que también cuenta con La Torreta, edificio de origen medieval, y un precioso casco histórico, el Barrio de Bechinos, son otros puntos de interés en el área de La Hoya.

Al pasear por estas poblaciones percibimos la riqueza cultural de la comarca.

Estos son solo algunos de los lugares destacados de su patrimonio histórico, ya que al pasear por estas poblaciones percibimos la riqueza cultural de la comarca que nos recuerda especialmente la importancia del agua en su historia, como la Fuente de los 21 caños de Chiva o la de los siete caños de Siete Aguas.

No debemos obviar que también se trata de una zona con una gran tradición en la producción de vinos y aceites, con cooperativas y almazaras en muchas de sus poblaciones. De hecho, algunas bodegas realizan visitas guiadas y catas, con sus vinos de Denominación de Origen Valencia. La Hoya es también tierra de moscateles y mistelas, siempre presentes en las celebraciones y fiestas populares.

Entre sus fiestas más conocidas está la famosa Tomatina de Buñol, pero son muchos los municipios que celebran Fallas y otros festejos populares de gran arraigo.

Como buenos valencianos en su gastronomía no puede faltar la paella, pero también el gazpacho, el ajo arriero, el mojete (plato típico de labranza), los embutidos y los dulces y pastas como la torta de boniato o las galletas de pasas y almendras.

Como buenos valencianos, en su gastronomía no puede faltar la paella.

La Hoya es un lugar que ocupa una amplia extensión geográfica pero con muchos elementos comunes, con la montaña como eje vertebrador. Una belleza natural que sorprende, una gastronomía que cautiva y un patrimonio que nos evoca tiempos pasados.