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Autonómicas a mediodía

Ferreras, en 'Al Rojo Vivo'

Ferreras, en 'Al Rojo Vivo'

Las tertulias políticas a mediodía están de moda. Y no solamente en las televisiones nacionales. A eso de las once y media de la mañana también las autonómicas, al calor del camino marcado por Al rojo vivo, han impuesto esta costumbre, con muy buenos resultados de audiencia.

La que más me gusta es En Jake, presentada por Xabier Lapitz en la televisión autonómica del País Vasco, la ETB en español (sic). Se trata de un programa de amplio espectro en absoluto limitado a la actualidad local, que puede ser seguido y disfrutado por espectadores de cualquier lugar. Afortunadamente, gracias a las plataformas, ahora todos podemos sintonizar espacios de otras autonomías. Lapitz derrocha poderío y control, además de una visión muy reveladora, sin pelos en la lengua.

Después están los catalanes, con Planta baixa, dirigido y presentado por Ricard Ustrell, que fue el primer presentador de Preguntes freqüents. Poseen la insolencia de quienes se saben líderes. Pero es que van muy por delante, y no sólo en el ámbito televisivo.

Cada cadena, desde Canal Sur en Andalucía hasta la Televisión Gallega cuenta con su correspondiente contenedor, sus contertulios y sus especialistas. Incluso Telemadrid tiene el suyo, presentado por María Rey, la mujer de Manuel Campo Vidal. Todos son programas generosos en duración, sobrepasando las dos horas de duración.

Pero en À Punt, ay en À Punt. Allí a mediodía descubrieron que la mejor fórmula para fidelizar a la audiencia era reemitir series añejas, como Bon dia, bonica, y L´alquería blanca. Imagino que Empar Marco nunca lo habría consentido. Pero en ello estamos. Una tertulia política y de actualidad, como en el resto de las autonómicas, tendría una audiencia muy inferior. Una Planta baixa en À Punt, además de carísima, sería casi invisible.

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