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Crítica de 'Tiger King 2': la trama se complica (y desinfla)

Esta secuela del fenómeno viral pandémico explora sin convicción los misterios en torno a personajes en la órbita de Joe Exotic

Joe Exotic y uno de sus tigres en una imagen promocional de ’Tiger King 2’.

Tiger King 2 ★★

Dirección: Eric Goode y Rebecca Chaiklin

Reparto: Joe Exotic, Carole Baskin, Bhagavan Antle, John Finlay

País: Estados Unidos

Duración: entre 40 y 44 min. (5 episodios)

Año: 2021

Género: Documental true crime

Estreno: 17 de noviembre de 2021 (Netflix)

¿Por qué no ha despertado mayor excitación esta secuela de 'Tiger King', una de las series más comentadas de 2020? Quizá por el momento preciso en que se estrenó aquella primera temporada: el 20 de marzo, seis días después de decretarse el estado de alarma en España y arrancar la primavera de nuestra cuarentena. Escuchar nombres como Joe Exotic, Carole Baskin o Doc Antle puede traer risas instantáneas, pero también 'flashbacks' feroces.

La fiebre 'Tiger King' no ha sobrevivido, o al menos eso parece, a la reducción de restricciones: el proyecto de serie de Amazon con Nic Cage como Exotic ha pasado a mejor vida (no el que contará con Kate McKinnon como Baskin) y estos nuevos episodios llegan con sabor a anticlímax tardío, a intento desesperado por parte de Netflix de estrujar una historia ya estrujada hasta la clara redundancia en la primera entrega.

A lo largo de cinco horas que se hacen más largas que las ocho originales, los directores Eric Goode y Rebecca Chaiklin hacen lo imposible por justificar esta nueva inmersión en el sórdido mundo de los explotadores de grandes felinos. Uno de los problemas es que, en realidad, el personaje titular, Joseph Maldonado-Passage, alias Joe Exotic, exdueño de zoológico con carrera paralela en el country, no puede desplegarse naturalmente ante las cámaras. Fue sentenciado a veintidós años de cárcel por diecisiete cargos de maltrato animal y, más conocidamente, dos cargos de homicidio por encargo. "Todos los guardias están cantando mis vídeos musicales, me piden autógrafos y dicen que van a comprar mi ropa interior", le escuchamos contar desde la prisión federal donde espera exoneración. Su potencial víctima, Carole Baskin, animalista que le acusaba de maltratar a los tigres de su zoo de carretera, rechazó aparecer en la segunda entrega e intentó en vano detener el estreno. 

Los cineastas se apoyan en material grabado por ella misma -esas páginas de diario leídas dramáticamente en YouTube– para explorar una de las teorías que más intrigó al público de la serie¿realmente había hecho Baskin la animalada de matar a Don Lewis, su marido desaparecido en 1997, y dárselo de comer a un tigre de su reserva? Casi como justificando, sin querer, una decisión tan salvaje, 'Tiger King 2' se convierte en su segundo episodio en la crónica de la mala vida costarricense de Lewis, según se explica dividida entre negocios turbios por el día y relaciones con chicas menores de edad por la noche. Esta trama nos conduce hasta una criatura inédita bastante interesante: Troy Griffin, autodefinido "médium y detective psíquico cristiano" que comparte con Donna Pettis, hija mayor de Lewis, escenas propias de 'Search party'.

En la segunda mitad, la temporada pasa a concentrarse en otros personajes en la órbita de Exotic: los inquietantes Jeff Lowe y Tim Stark, otros dudosos propietarios de zoológico, el primero de ellos heredero (por poco tiempo) del inefable G. W. Zoo de Wynnewood (Oklahoma). Vemos a Lowe tratar (en vano) de seguir criando animales en un nuevo zoo en Thackerville; un zoo desdoblado en 'strip club'. Y a Stark apostarse como probable amigo íntimo del Logan Roy de 'Succession'; difícil escuchar tantos 'motherfuckers' casi seguidos en una única frase.

Pero la serie ya no resulta tan (perversamente) divertida o intrigante como en sus capítulos originales: pasa a convertirse, sobre todo, en un 'true crime' bastante estándar y, cerca del desenlace, una defensa medio épica de alguien, Joe Exotic, quizá no merecedor de defensa. Todo se cierra con una coda sobre la bondad de la vida salvaje que nos lleva súbitamente a terrenos de Sir David Attenborough

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