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Tú y yo somos tres

La crítica de Monegal | El periodista que limpia, y el corazón del pulpo

Juanra Bonet.

Se estrella también Bertín Osborne (‘Mi casa es la tuya’, T-5) contra el sólido concurso de Juanra Bonet ‘¿Quién quiere ser millonario?’ (A-3). Este juego de preguntas y respuestas, creado en Reino Unido en 1998, después de 24 años sigue gozando de una excelente salud televisiva. Ahora un concursante preparado se puede llevar hasta un millón de euros. De manera limpia. Y sobre todo a la audiencia nos permite seguirlo desde casa, jugando la mar de entretenidos.

Pero no son solo las preguntas. También es un factor interesante, que mueve a la reflexión, la textura humana de los que concursan. El otro día convocaron a Eduardo –de unos 50 años de edad, calculo yo– y Juanra le preguntó: "¿A qué te dedicas?" Contestó "Soy periodista". ¡Ah! Juanra, como es natural, se interesó mucho y le preguntó donde trabajaba. Eduardo respondió: "Con la crisis del 2008 me tuve que reciclar. Limpio la escalera del edificio en el que vivo". No lo dijo con dramatismo. Ni siquiera lo acentuó como si fuera un triste destino. Pero a mí me hizo reflexionar mucho. He llegado a la conclusión de que Eduardo, haciendo de limpiador, cumple perfectamente con el periodismo. No se cuántos de nosotros, los periodistas en activo, podríamos salir en la tele diciendo lo mismo.

Otro momento interesante que he visto recientemente en este concurso fue hace una semana, cuando reemitieron el día que concurso la actriz Bibiana Fernández. Creo que fue hace un año, en marzo de 2021. Jugaba por 20.000 euros y la pregunta era ‘¿Cuantos corazones tiene un pulpo?’ Respuestas posibles: Uno, Dos, Tres, Ninguno. ¡Ahh! Qué congoja le entró a Bibiana. Qué dolor. Qué angustia. Decía: "¡Ay! Qué maldad si la respuesta correcta fuera ‘Ninguno’. ¿Cómo no va a tener corazón un pulpo? El pulpo Paul, por ejemplo, ese ‘hombre’ que estuvo tan a favor de nosotros en aquel mundial de fútbol". Y se estremecía. Tenía razón Bibiana. ¿Cómo le vamos a negar el corazón a un animalito? Pidió el comodín del 50%. Quedaron como respuestas a elegir ‘Tres’ y ‘Ninguno’. Dijo ‘Tres’. Y acertó de lleno.

¡Ahh! Este lance de Bibiana fue muy bonito. Lo tenía clarísimo: no hay animal sin corazón, salvo algunos platelmintos. Más complicado hubiera sido si le hubiesen preguntado a Bibiana por el corazón de los humanos. Hay algunos que no tienen. Estorba sus fines.

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