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José Luis Bazán López

En Elda hubo una fiesta de San Blas en el Siglo XVII

Muchos de nosotros a la hora de hablar de San Blas, obispo y mártir siempre pensamos en la población de Sax, donde se le rinde un culto muy especial y muy carismático como se está demostrando año tras año, sin olvidarnos de aquellos antepasados sajeños que formaban una sociedad eminentemente religiosa y festiva, que supieron transmitir una advocación muy intensa y llena de fervor religioso. Si nos trasladamos a mediados del siglo XVII y nos situamos en Elda, nos encontramos con que los eldenses de aquella época celebraban a primeros de febrero, una fiesta que debió de ser muy importante, ya que como después comprobaremos se construyó una ermita dedicada a este conocido santo.

Este festejo debió de estar basado en la actitud religiosa de aquellos agricultores que buscaban, en algunos momentos, solucionar los problemas que enviaban aquellos fenómenos meteorológicos que perjudicaban sus cosechas. El cronista oriolano José Montesinos y Pérez en su escrito nos comenta cómo se celebraba esta pequeña fiesta: "En su día propio 3 de febrero acudía a ella el Revdo Clero de la Parroquia con Cruz, a celebrar Misa cantada y Sermón con Vísperas todo a expensas del Excmo. Sr. Conde, cuyo era el Patronato, había pan bendito y porrate en general de comestibles con asistencia de innumerables gentes". También nos transmite sobre la ermita eldense lo siguiente: "A la entrada de la Villa, junto a sus muros, donde al presente está la Cruz de piedra, resplandeció desde el año 1683 q. se fundó la aseada hermita del Glorioso Sn. Blas, Obispo y Mártir con Torre, campana y ermitaño".

Sobre dicha ermita en el libro de Ramón Candelas titulado Las ermitas de la provincia de Alicante nos aparece que: "É probablemente por estar en el campo, en tiempos de sequía, se traía a la Virgen de la Salud en romería desde la iglesia de Santa Ana, permaneciendo en la ermita hasta que la lluvia caía sobre los campos. Entonces la imagen era devuelta a la iglesia entre disparos de morteretes, celebrándose una vez llegada a la iglesia una misa de gracias".

También consta que la imagen de la Virgen de la Salud fue llevada a la ermita de San Blas con motivo de la plaga de langosta del 9 de julio de 1756 y se hicieron varias procesiones y rogativas. Cuando la langosta cesó de pesar sobre los campos, se celebró el día 7 de agosto una solemne procesión de gracias devolviendo la Virgen de la Salud desde San Blas a la iglesia con salvas de morteretes". La ermita de San Blas estuvo siendo usada hasta mediados del siglo XVIII, y poco tiempo después fue demolida, por orden el Obispo de Orihuela en 1776, porque estaba en una situación calamitosa

La ubicación de dicha ermita pudo estar cerca de donde se unen la calle de Padre Manjón y la Avenida de Chapí, porque hace bastantes años existía una cruz de piedra denominada por nuestros antepasados la Cruz de San Blas.

Lo que está claro es la advocación que la villa de Elda sentía por este santo, ya que su ritual era uno de los más importantes de aquellos momentos, de tal manera que dicha fiesta se celebraba bajo el Patronato de los Condes de Elda, como hemos leído en el escrito de Montesinos.

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