Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Marc Llorente

El reclamo de la fura

4

«Carmina Burana», lista para el disfrute

El manuscrito de los cantos goliardos (siglos XII y XIII), en referencia a los clérigos de vida licenciosa y a los estudiantes pobres y pícaros, tiene origen alemán. Unos poemas de carácter satírico e irreverente contra cualquier forma de poder y que ensalzan el gozo terrenal en contraposición a cualquier época oscura. Unos versos con canciones sobre temas religiosos o de amor y textos sobre la bebida, la naturaleza, el juego, el destino o el rapto machista de doncellas por caballeros. En 1937, Carl Orff estrena su cantata escénica a partir de algunos de los poemas de Cármina Burana, una composición para cantantes, coreutas, instrumentos y crear imágenes mágicas. Y esto es lo que hallan los espectadores en el espectáculo con dramaturgia y dirección de Carlus Pradissa, miembro fundador de La Fura dels Baus con más 30 años de trayectoria en el ámbito del teatro total, que quiere incluir todas las formas escénicas posibles con sus elementos plásticos y visuales en una fusión de todos los lenguajes de la escena. El mundo operístico sirve a La Fura como fértil terreno para su creatividad. A ello se le añade la sensacional tarea del amplísimo Orfeó Valencià y del ADDA Sinfónica, la numerosa orquesta dirigida por el prestigioso Josep Vicent, director artístico del Auditorio de la Diputación de Alicante. Los ingredientes generan gran expectación y conducen al triunfo, aunque se sobredimensionan. La música alimenta las ilustraciones digitales y la búsqueda de la armonía entre luces, espacio, color, sonidos y movimientos. La soprano Amparo Navarro, el contratenor Xavier Sabata, el barítono Thomas E. Bauer y la actriz-soprano Luca Espinosa esgrimen, escasamente, las voces líricas con sus registros, acentuados maquillajes, ropas carnavalescas y acciones junto a los demás miembros. Invaden los pasillos o se acercan al público con una grúa y aire circense. La proyección casi constante genera la ilusión de las 3D, un golpe de efecto que atrapa y puede fatigar, y la temática y la partitura, con su reiteración y riqueza rítmica, ofrecen un valor que no se traduce plenamente a través del simbólico contenido teatral. La Fura es el reclamo que arrastra y atrae a los jóvenes.

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats