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Hacia una nueva sociedad

La necesidad de encontrar motivaciones, el humor y la empatía en estos tiempos revueltos

Vivimos tiempos muy revueltos. A la vista los hechos. De hecho, solo se habla de ello. Y lo que es aún peor, el futuro que se percibe, está muy, pero que muy negro. Basta echar un vistazo a nuestro alrededor para darse cuenta que existe una insatisfacción generalizada, una sensación de hundimiento. Porque, lo cierto es que una gran tristeza embarga el ambiente. Nuestra sociedad está corrompida. Y crispada ¿Y los gobernantes? Sin comentarios. Dejan mucho que desear. Tenemos muy pocos líderes en nuestras instituciones principales. Por supuesto que existe un gran número de personas en posiciones de autoridad jerárquica, que ejercen poder social y económico. Pero, señoras y señoras, con poca prudencia. No conocen la empatía ni el diálogo con sentido común. A la vista los hechos. Además, ¿están de acuerdo conmigo en que les importamos muy poco? Por no decir nada. De nosotros, tan solo buscan el medio que les ayude a conseguir sus fines. Se rodean de un gran círculo de seguidores que apuestan, calculadoramente, porque este sea el camino para su ascenso personal. Y ahí radica el error de base. Porque los seguidores son tan solo unos auténticos pelotas. Y los jefes no son líderes. Porque el liderazgo ilustrado es servicio. El líder crece y dura más, poniendo el bienestar de todos por encima del propio. Además, crea un ambiente de apertura que le da flexibilidad, estabilidad y resistencia. Piensa que está aquí para enriquecer el mundo y hacer que sea un lugar para vivir mucho mejor para todos. Sin duda, las personas que ostentan el poder deberían darse cuenta de ello. Y cambiar sus planteamientos. Y ser un ejemplo a seguir. Pero, por sus valores, no por su éxito material. La verdad es que tenemos que ser un poco más profundos. Y, por supuesto, tener una visión mucho más amplia. Somos seres humanos, en este Planeta Tierra, que nos necesitamos unos a otros. Por eso, hacer y pensar en hacer a otro lo que no nos gustaría que ese otro hiciera ni pensara en hacernos a nosotros, es un grave error. Y muy perjudicial para nuestra salud física y psíquica. Sin duda un potente veneno, que nos conduce, irremediablemente al desasosiego, chulería, cinismo, malestar€ Por eso, lo que necesitamos es motivación, entusiasmo, sentido común, flexibilidad, empatía, optimismo, sentido del humor y€. algo de picardía€, ¡por supuesto!, pero, esto, solo para el sexo€. ¿no les parece?

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