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¿Qué te está pasando, Google?

Google es esa plataforma que ya es parte de nuestro día a día como un aliado más en nuestro trabajo, estudio, tiempo de compras, ocio y un largo etcétera, haciéndose presente sin que nos demos cuenta realmente del gran uso que le damos. Por ello, el análisis de dicha plataforma es el gran reto de los profesionales del sector digital.

Un sector que ahora se encuentra preocupado ante los sorprendentes cambios que el gigante Google está experimentando en los últimos meses.

¿Qué está cambiando en la mentalidad de Google?

Es posible que no lo sepas, pero durante años el slogan oficial de Google ha sido el ya famoso "Don´t be evil" (no seas malvado). Los fundadores eran conscientes de que cuando tienes tanto poder, tienes que saber controlarlo. Una mentalidad que han intentado inculcar a sus empleados durante los últimos 18 años.

No obstante, algo está cambiando en la compañía y la evidencia está en que el pasado mayo del 2018 este slogan desapareció del código de conducta corporativo que Google había mantenido desde el año 2000. Por tanto, parece que el mítico slogan ya no forma parte de lo que la empresa busca inculcar en sus trabajadores. La cuestión ahora es conocer la razón del cambio.

Desde que se iniciara este cambio en el gigante, no ha parado de sorprender al sector y no siempre de la forma más grata. Toca ponerse el gorro conspiranoico de papel albal y analizar los últimos movimientos de esta mega empresa.

Hace unos meses, en YouTube (parte de Google) se localizaron los primeros síntomas de alarmas. Los usuarios, que, hasta el momento, podían crearse un canal y subir vídeos de temática libre, experimentaron el cambio. Un sector al alza con cientos de youtubers monetizando sus vídeos gracias a las miles de visualizaciones que reciben diariamente (véase el ejemplo de El Rubius).

Ellos fueron los primeros en observar que, cada vez más, se censuraban los vídeos que subían. Estas censuras implicaban diversas cuestiones, desde la limitación o imposibilidad de poder monetizar sus videos, hasta la eliminación de los mismos y, en el peor de los casos, incluso el cierre de su canal.

Todo ello, sin un pestañeo de YouTube, como se demostró en el famoso caso de Alex Jones con millones de seguidores. Un controvertido personaje inmerso en teorías alternativas rozando la conspiración y abiertamente a favor de Donald Trump. Su forma de exponer sus ideas era, cuanto menos, controvertida, pero que por ley debería quedar amparada bajo la "libertad de expresión" existente teóricamente en cualquier plataforma.

Así fue como YouTube prohibió, desmonetizó o eliminó de su buscador todo tipo de vídeos de políticos conservadores, periodistas e incluso músicos de black metal.

No obstante, los casos más intrigantes dentro de Google no quedan ahí. Sigamos analizando.

El día 22 de mayo, Google anunció un cambio radical en el diseño de sus anuncios en el programa de gestión, también conocido como Adwords. Por ley, cualquier anuncio en su buscador debería estar claramente delimitado como tal, al punto de que en sus principios se observaba un enorme bloque amarillo dentro del cual salían esos anuncios. Poco a poco, dicho bloque ha ido perdiendo el color y los límites visuales con el resto de resultados de búsqueda y, hace tan solo unos días, el cambio de diseño fue tal que, en la búsqueda en móvil, era prácticamente imposible encontrar las diferencias. Anuncios y resultados naturales no pagados dejaron de diferenciarse. ¿Google está intentando conseguir más ingresos gracias a esta práctica?

Por otra parte, como ejemplo más reciente, el día 2 de junio vimos la misteriosa caída sin precedentes de, prácticamente, todos sus servicios a nivel mundial. La caída no solamente afectó a los servicios de Google como su buscador, Gmail o Youtube, sino que también las empresas que en parte utilizan su servicio de Google Cloud, como SnapChat, Instagram, Uber o Facebook, cayeron entre muchas otras.

Según plataformas como Zero Hedge, Google estaba probando su nuevo "kill switch" o interruptor para desconectar gran parte de Internet cuando ellos o un poder por encima de ellos quieran o necesiten hacerlo. ¿Suena conspiranoico? Posiblemente.

Sea cual sea la razón para todos estos cambios, la realidad es que el declive de grandes empresas suele empezar con el descontento generalizado de sus usuarios. Y creo que esto está empezando a suceder con Google.

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