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Perlas médicas urológicas

Confirmada la relación entre el cáncer de próstata más agresivo y el cáncer de mama hereditario

El cáncer de próstata más agresivo se asocia a mutaciones en el gen BRCA2, relacionado también con cáncer de mama hereditario, ovario y páncreas, entre otros, según ha confirmado un trabajo liderado por científicos de la Unidad de Investigación Clínica de Cáncer de Próstata del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Este hallazgo, publicado en el "Journal of Clinical Oncology", implica que los familiares de pacientes de cáncer de próstata con mutaciones en BRCA2 y en otros genes de la reparación del ADN podrían tener un mayor riesgo de desarrollar cáncer y, por tanto, deberían acceder a programas de prevención del cáncer familiar. Además, el nuevo trabajo demuestra que los pacientes de cáncer de próstata con mutaciones en BRCA2 evolucionan peor y responden mal al tratamiento habitual para esta enfermedad. Los resultados son los primeros del estudio PROREPAIR-B, que ha sido coordinado desde el CNIO en colaboración con el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA) y el Instituto de Genética Médica y Molecular (INGEMM), y liderado por Elena Castro, Nuria Romero-Laorden y David Olmos. Han participado 38 hospitales de toda España. Durante cinco años se ha seguido a más de 400 pacientes de cáncer de próstata metastásico resistente a la castración con el objetivo de analizar sus rasgos genéticos y relacionarlos con la progresión de la enfermedad y la respuesta al tratamiento. Esta es la primera demostración prospectiva basada no en la revisión de datos, sino en el seguimiento de los pacientes desde el diagnóstico de cáncer avanzado, de que las mutaciones en BRCA2, por sí mismas e independientemente de otros factores, confieren peor pronóstico y pueden condicionar diferente respuesta a los tratamientos. Trabajo clínico sobre Vigilancia Activa en los Tumores de Próstata localizados. Cuando a un varón diagnosticado de cáncer de próstata localizado se le somete a la vigilancia activa, quiere decir que será vigilado de cerca, siendo sometido a tactos rectales y biopsias de próstata de forma periódica. En un trabajo clínico, dirigido por el Dr. Gerald Andriole, director de cirugía urológica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis, los investigadores asignaron al azar a 731 hombres con un cáncer de próstata de riesgo bajo a someterse a una cirugía o solo a observación. El estudio apareció la revista "New England Journal of Medicine". De los hombres que se sometieron a una cirugía para el cáncer de próstata, 223 (un 61 por ciento) murieron durante las dos décadas de seguimiento, frente a 245 hombres (un 67 por ciento) de los que se asignaron a la observación. La diferencia no es estadísticamente significativa, según anotaron los investigadores. Además, 27 hombres (un 7 por ciento) en el grupo de cirugía murieron de cáncer de próstata, en comparación con 42 hombres (un 11 por ciento) en el grupo de observación. Esa diferencia tampoco fue estadísticamente significativa. En muchos pacientes con un riesgo bajo, el cáncer de próstata puede desarrollarse de forma muy indolente, así que, incluso si se deja intacto, hay muchos pacientes que no tienen una progresión significativa de la enfermedad a lo largo de un periodo extenso, y sin afectarles en su calidad de vida. También se vio que, cada aumento de 4 pulgadas (10 centímetros) en la circunferencia de la cintura (perímetro abdominal) elevó la probabilidad de desarrollar un cáncer de próstata agresivo en un 13 por ciento, y el riesgo de morir del mismo en un 18 por ciento. En el estudio de 20 años de evolución se encontró poca diferencia en las tasas de mortalidad y más complicaciones con la cirugía. Así, los hombres con un cáncer de próstata en etapa temprana que se sometieron a una cirugía para extirpar el tumor no vivieron más que aquellos que no recibieron ningún tratamiento. Paralelamente, casi uno de cada tres hombres que se sometieron a la cirugía acabaron teniendo complicaciones a largo plazo, como la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil.

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