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Opinión

El camino y la vereda

Le puede pasar a cualquiera. Acostumbrados como están nuestros partidos al trajín de la subvención, la dotación y la transferencia de dinero público (mamandurrias, creo que las llamaba la hoy caída Esperanza Aguirre), pasa a veces que el parné se gasta con alegría y luego, cuando llega el tío de la contabilidad, no hay forma de justificarlo.

En este mismo escenario que nos ocupa, la Diputación de Alicante, le pasó al grupo de EU con el exótico viaje de estudios proletarios a Cuba de su líder, David Rodríguez, al que la broma le costó algo más que un par de mojitos. Tampoco fue ajeno a ese mal el también caído SepulcreSepulcre, ya que antes de salir tarifando de Ciudadanos, realizó un tuneado de su utilitario con cargo a fondos de la institución. Pero es que todo esto era el chocolate del loro al lado de los 446.000 euros de vellón que el grupo del PP recibió en la anterior corporación de la Diputación de esos mismos fondos y transfirió a su partido y que ahora no quiere justificar ni por activa ni por pasiva en qué se empleó. ¿Actúa así porque no quiere y punto? No. Seguramente porque no puede.

Al contrario, por cierto, que otros grupos políticos que sí han justificado en qué emplearon el dinero. Ayer el grupo del PP en la Diputación invocó como un mantra que su negativa a esa justificación se ajusta a la ley. Pero no hay mejor ley que tener la razón y poder demostrarlo y eso, a día de hoy, no debe estar en manos de los populares, con lo que abonan la sensación y la duda de que esos fondos de la Diputación de Alicante acabaron lejos de donde debían haber sido empleados. Incumpliendo además las propias normas de control de un sistema de dotación de los grupos que era malo de solemnidad y abría la puerta a zonas oscuras. Tan malo que Carlos Mazón y sus socios de Cs aceptaron cambiarlo de arriba abajo a las primeras de cambio, cerrando la posibilidad de que vuelva a haber tentaciones de dejar el camino para coger la vereda, como decía el son de Ibrahim Ferrer. Lo que viene siendo un desvío, vamos.

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