30% DTO ANUAL 24,50€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Todo es muy duro

Padre e hijo coinciden en el híper. El padre, de unos 70 años, va solo. Al hijo, de unos 30, lo acompaña un crío. Se saludan respetando la distancia de los dos metros convenidos. Luego el hijo dice en voz bastante alta:

- ¡Papá, no deberías salir!

-Tengo que hacer la compra.

-Dime por teléfono lo que necesitas y yo te lo llevo. ¡Vivimos a tres calles, por Dios!

-Necesito ver para comprar -insiste el padre.

Se empieza a producir una pequeña aglomeración de personas con mascarilla en torno a los dos hombres. El niño grita:

-Abuelo, te he hecho un dibujo.

Una mujer que forma parte del corrillo me pide que me aleje un poco:

-Está usted a 90 centímetros -argumenta.

Hay gente que sabe lo que es un centímetro. Esa misma mujer se dirige luego al viejo y le dice que su hijo tiene razón:

-Los ancianos no deben salir de casa -añade.

-A usted nadie le ha dado vela en este entierro -le espeta el hombre joven.

Dada la situación creada, padre e hijo deciden despedirse. El nieto lanza a su abuelo un beso con la mano.

Yo sigo a lo mío. Me he hecho una lista de la compra que parece un poema. Todas las listas de la compra lo son en alguna medida. Mi poema es un poco caótico porque he anotado los productos por orden alfabético, en vez de agruparlos por familias. Significa que he de ir y volver varias veces al mismo lugar, corriendo más riesgos de contagio de los normales. Siempre he confiado en el orden alfabético más de lo que se merecía.

En esto, al entrar en el pasillo de las cervezas, veo a mi hijo y a mi nieto, lo que me obliga a esconderme, pues ellos no han reparado en mi presencia. Temo que mi hijo me monte una escena parecida a la que acabo de presenciar, pues también me ha pedido mil veces que no salga. Mi nieto ha crecido un poco en los diez o doce días que no nos vemos.

Todo esto es muy duro.

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats