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Juan Carlos Padilla Estrada

Médico, escritor y autor del libro 'El siglo de los indomables'

Juan Carlos Padilla Estrada

Crónicas de don Florentino: He tenido un sueño...

Debían ser apenas las siete de la mañana, y estaba amaneciendo. El sol mediterráneo comenzaba a bañar esta España nuestra con sus rayos oblicuos, haciendo que los lugareños nos levantáramos camino del trabajo, como si siguiéramos al flautista de Hamelin. Millones de esforzados salían de sus casas con el sueño aún pintado en sus caras. Pero otros tantos, quizá más, se quedaban arrebujados entre las sábanas, dispuestos a completar un día de asueto pero, eso sí, de eternas lamentaciones:

-Hay que ver qué difícil está la vida.

-Y con lo que nos pagan quieren que lleguemos a fin de mes.

-Míralos€ ellos en sus cochazos y nosotros en tartanas de hace quince años.

-A ver si creen que esto de la renta mínima universal nos hace felices. Este año no vamos a poder ni salir al extranjero de vacaciones.

Debían ser poco más de las siete cuando los hombres oscuros intentaron acceder a las diversas entidades oficiales. Los recibieron el vacío y el silencio.

No pudo ser hasta algo después de las nueve y media. Comenzaron a llegar empleados, la mayoría con excusas bien ensayadas. Pero eso no les afectó. Los hombres oscuros, todos con sus trajes de color marengo, se desplegaron como un ejército de abejas obreras, invadiendo ministerios y consejerías, cabildos, ayuntamientos, empresas públicas, parlamentos, senados, defensores de ciudadanos varios, empresas públicas protectoras de lenguas moribundas, observatorios de alimoches migratorios, entidades protectoras de la protección protectoral del protectorado protector, diputaciones duplicadas con diputados enésimamente duplicados, garajes de coches oficiales del tamaño de portaaviones nucleares, asambleas de asesores de los asesores de la asesoría asesoril€

-Frau Merkel€ la cosa está peor de lo que imaginábamos. Esto es un descalzaperren estratosférico. ¡Aquí trabajan cuatro y maman cuatrocienten!

- ¿Y qué solucionen han propuesto los políticos españoles?

- Dicen que van a aumentar las mamandurrien.

- ¿Perdón?

- Sí, "sueldos pa tos", nos han dicho.

- ¿Y quién paga semejante orgíen?

- ¡Los riquen!

- ¿Esos quiénes son?

- Según estas gentes, aquellos que tienen trabajo, aún. A partir de treinta mil euros van a pagar la mitad, y por encima de cien mil euros anuales les van a hacer pagar por trabajar.

- Pero eso va a destruir el mercaten de trabajen.

- Bueno€ no parece importarles mucho. "Ya pagará Europa", han concluido.

- ¡Ah, eso sí que no! ¡Hasta aquí llegó el Rhin! Tomen nota: ¡Alemanización de Españen! Reducción de políticos al 10% de los actuales. Desaparición de los asesores, el que necesite un asesor será sustituido por éste. Parlamentos regionales: Se reducen los diputados al 10% de los actuales, y se eliminan secretarias: el que quiera, que se escriba sus documentos en el portátil.

- Les preocupa mucho el asunto de los coches oficiales.

- Pues les vamos a aliviar la preocupación: bonos de taxi, solo para eventos oficiales. Y un coche en Madrid y otro en Barcelona, para recibir a mandatarios extranjeros.

- ¿Y las prebendas, milongas y estipendios que han ido dando a la ciudadanía, subvenciones y dádivas varias?

- Sencillo: Suspendidos directamente. Es eso o las pensiones. No creo que a nadie le extrañe.

- ¿Algo más, frau Merkel?

-Solo una cosa: Ante la duda: dinero al bolsillo del Estado. Un país no es una agencia de colocación de amiguetes, un jardín regado de prebendas, un balneario donde la gente descansa porque le es más rentable que trabajar ni un empleador de subsidiados que jamás se decidirán a salir a competir al mercado de trabajo.

- Parece que esté usted aquí.

- Es que he veraneado en Canarias varias temporadas y conozco el percal, como dicen allí.

- ¿Cree usted que esto levantará muchas ampollas, frau Merckel?

-Ampollas no sé. Pero que va a hacer que todo el mundo se ponga a trabajar no me cabe duda. Porque se acabará el papá Estado que me mece mientras me dedico a la okupación o sencillamente, a la mamandurria€

Son las 7:47. Me desperté. Es que me tengo que ir a trabajar...

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