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Política de patio de colegio

Si fue Josep Tarradellas quien hace más de treinta años dijo aquello de que “en política puede hacerse de todo menos el ridículo” cierto es, que muchos políticos actuales hacen caso omiso de tan ingeniosas como sabias palabras y llevados de su oceánica ignorancia, directamente proporcional a su colosal prepotencia, optan por las astracanadas. Tal parece ser el caso de la moción de censura anunciada por Vox para el próximo septiembre.

Dado que nuestra Constitución contempla esta moción como “constructiva”, con la presentación de un nuevo presidente, y que ha de ser aprobada por mayoría absoluta, pudiera haber hecho albergar esperanzas de que no habría nadie tan osado que se atreviera a utilizarla con el único fin de criticar y desgastar al gobierno. Craso error de apreciación de quienes así ingenuamente pensaran porque tanto Hernández Mancha de Alianza popular en 1987 como Pablo iglesias en 2017 y todo parece indicar que Abascal en 2020, decidieron todo lo contrario, según se desprende de los resultados de las dos primeras, números de votos, y casi con toda seguridad del que podrá darse en la tercera.

España es un país serio aunque algunos se obstinen en mantener lo contrario, y ni es de recibo que determinados Ministros, ejerciendo como tales, cuestionen la forma de jefatura del estado como si estuvieran en un mitin electoral en la plaza de toros de Villaverde, ni que otros crean que por tener ese diez por ciento de diputados que se requiere ya pueden presentar mociones de censura a gogó, perdiendo el tiempo por un lado y nuestro dinero por otro. Además de hacer el ridículo, naturalmente.

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