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Tiene que llover

Los pelos de punta

Un allegado tiene vuelo próximamente y, con la excusa de reservar asiento, se mete a ver cómo está el plan. El panorama indica que va solo en el avión, temeroso de quedarse en tierra con la pareja en el destino desde hace días. Estoy aguardando a que llegue la fecha por interesarme acerca de si se queda o si pilota. Me cuentan que los aeropuertos da cosita verlos. Benidorm presenta este agosto una cara irreconocible para los más viejos del lugar. A sus seres queridos les da no sé qué salir a la calle al verse envueltos en una atmósfera irreconocible, fantasmagórica para lo que la capital de la Costa Blanca da de sí desde que el trajín turístico se desparramó por doquier atrayendo al españolito medio, a la libra británica y al escandinavo deseoso de ponerse como un salmonete. En fin que si Felipe II se cuela por el salón pregonando que en nuestros dominios no se pone el sol a bordo del Ministerio del tiempo te entran ganas de presentarle un contencioso a la productora.

La cinematografía tampoco gana para sustos. El rodaje de una peli previsto para iniciarse en Madrid, que luego debe danzar por Valencia y Dénia, ha subido el telón por distintos puntos de la geografía menos los mencionados con cada responsable de área haciendo la preproducción desde casa. El encantador festival de Málaga se ha echado al monte sin alfombra roja, lógicamente, pero consciente de que es necesario colocar una pica en Flandes para que tanto guión no se venga abajo a pesar de que ni el mismísimo Banderas ha podido esquivar la cuarentena lo que, siendo tan zorro, ya es todo un índice.

El realismo se ha convertido en el género que más alarma concita. Solo hay que percatarse de que el pib de la comunidad se ha hundido más de un 22% en el segundo trimestre del año para que se le ponga a uno los pelos de punta temiendo cómo puede continuar la cosa. Ojalá se produzca el milagro porque, en caso contrario, aquellos que no soportan a Tarantino aprovecharán para ver su filmografía y, al finiquitarla, dirán: Pero, ¿esto es sangre?

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