Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Vicente Cabezuelo

La universidad en la vertebración del territorio

La Universidad de Alicante

La Universidad de Alicante

Uno de los pilares básicos de una institución de educación superior como la nuestra es la transferencia del conocimiento. Es indiscutible que en la universidad está el origen de muchas de las investigaciones que son el motor del desarrollo y nuestra institución resulta fundamental para su transferencia al tejido empresarial; pero el papel de la universidad en la trasferencia tiene que ir más allá y entenderla en su concepción holística. El conocimiento es un bien común con una función social, y por tanto entiendo que es un deber de la universidad integrarse no sólo en el entramado del tejido industrial y científico, sino también en el entramado social y asociativo. Todo ello no sería posible sin la concreción de una extensa red de vínculos y convenios entre otras entidades, públicas y privadas, que hicieran posible la conexión de la universidad con el mundo exterior.

La Universidad de Alicante entendió desde sus orígenes la necesidad de extender sus límites de actuación más allá de los límites físicos de su Campus de Sant Vicent del Raspeig. Así, con la intensificación de los últimos ocho años, se ha ido tejiendo una red estable de acuerdos que, bajo la acertada marca #TerritoriUA, armoniza la presencia de la Universidad en distintos municipios de nuestro alrededor. Me refiero a la aparición del nuevo Campus d’Alcoi, al Centre de Gastronomia de la Mediterrània de Dénia (Gasterra) y la concreción de las 12 sedes universitarias y las 29 aulas universitarias, además de las 4 estaciones científicas que tenemos en diversos rincones de nuestras comarcas.

Si bien el origen de estos acuerdos con los casi 40 municipios de Alicante era la concreción de diversas actividades de extensión universitaria, de manera progresiva ha dado cobertura y apoyo a múltiples iniciativas surgidas desde nuestra institución, implementando entre otras diversas actuaciones vinculadas al Parque Científico de la UA o el Consejo Social. Esta es una realidad constatada por los propios vicerrectores de cultura de las universidades de nuestro país, cuando en las jornadas que se celebraron en Granada el año pasado, abogaron por ampliar la tercera función de la Universidad a un sentido de Cultura Universitaria, que asegure la proyección del saber y que se promueva el desarrollo personal y el compromiso de la ciudadanía. No puedo estar más de acuerdo con ese concepto de proyección social de una entidad como la nuestra. Nuestras sedes, aulas y estaciones científicas tienen que ser la atalaya desde donde observemos las necesidades socioeconómicas y formativas de nuestro entorno y cómo ofrecer respuestas reales y útiles a ellas. Por eso me comprometo sinceramente, sin ningún tipo de duda, a seguir potenciando ese entramado social, esa red del territorio que se ha generado, pero mirando más allá, como dijo el escritor y sociólogo Leonard S. Kenworthy en su propia visión de las universidades: “Se deben extender hacia la Comunidad, y no sólo a la propia, sino también a la internacional, a través de lo local, lo nacional y lo internacional, servirán mejor a los intereses universitarios en la actualización y proyección futura de los estudios, según las perentorias necesidades de un mundo en transformación, no sólo política, sino eminentemente cultural”.

Creo, pues, en un sentido bidireccional de este conjunto de acuerdos, donde la universidad sea sujeto dado y al mismo tiempo receptor, copartícipe y canalizador de las inquietudes de nuestro entorno. Somos una entidad pública y nos debemos como tal a nuestra sociedad. Por este motivo necesitamos potenciar el factor humano de nuestro centro, tanto alumnado, como personal de administración y servicios y el personal investigador, donde todas y todos sintamos como propio este territorio UA. Para eso, debemos reforzar la coordinación de sus acciones, potenciando las actividades culturales, divulgativas y formativas que en ellas se concretan. No importan los números, no es necesario ampliar la cantidad de los proyectos, es el momento de reforzar nuestra presencia, de saber catalizar los intereses que el alumnado pueda tener en su formación y proyectar las investigaciones de nuestro personal para ampliar la interrelación con las empresas y el tejido social y productivo que nos envuelve.

Siempre he defendido potenciar el liderazgo de nuestra Universidad en nuestro entorno. No tengo ninguna duda que en los últimos años hemos avanzado decididamente en ello; ahora es el momento de reforzar este anhelo que ya estaba presente en el nacimiento de nuestra institución, la voluntad de traspasar los muros de nuestro Campus, con esta red de sedes, aulas y estaciones científicas que, sin requerir más recursos técnicos o humanos, concrete una imagen pública y socialmente responsable de la Universidad de Alicante. Si reforzamos la conexión con el tejido empresarial de nuestras poblaciones, incentivaremos la transferencia del conocimiento y, al mismo tiempo, podremos estimular y difundir el talento presente en nuestro territorio.

Desde nuestro centro de actuaciones, nuestro Campus, podemos proyectar así una imagen de universidad cercana, donde cumplimos un papel importante, concebido como un puente de comunicación activo, no sólo ofreciendo formación, cultura y ciencia, sino también ofreciendo el conocimiento de la identidad del territorio a través del tejido industrial y social. Y así, con la clave de la integración de la universidad en lo social, cumpliremos también con algunos de los objetivos de desarrollo sostenible que son responsabilidad de las instituciones educativas como la universidad, que tiene que garantizar una educación de calidad; pero también tiene mucho que aportar sobre la igualdad entre las personas, la protección del planeta, la prosperidad o el fomento de la paz y de las alianzas. Estos son objetivos compartidos que nos llevarán a alcanzar la universidad que todos queremos, donde lo importante, como no puede ser de otra manera, son las personas, las que trabajamos y nos formamos dentro de ella y las que configuran este llamado Territori UA.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats