Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Valentín M. Medina

Hoy es martes en Orihuela

Valentín M. Medina

Si yo fuera presidente

Hospital Vega Baja en Orihuela

TVE, desde que se fundara, en el año 1956, ha tenido en su parrilla algunos de los programas más emblemáticos de la televisión en España. Por ejemplo, y sirva como botón de muestra, «La Clave», presentado y dirigido por José Luis Balbín; «El mundo por montera», de Fernando Sánchez Dragó, en el que Fernando Arrabal, con claros síntomas de embriaguez -no creo que fuera una performance premeditada- aseguraba aquello de «el milenarismo va a llegar»; «Saber y ganar», del incombustible Jordi Hurtado; «Redes», presentado por el ex ministro, con Adolfo Suárez, Eduard Punset; «Dos por dos», de Mercedes Milá e Isabel Tenaille, una de las musas de Paco Umbral. No cito «1,2,3, responda otra vez», de Chicho Ibáñez Serrador, o «Estudio Estadio» presentado por, entre otros, Pedro Ruiz, Matías Prats, Paco Grande o Iñaki Cano, y en el que colaboré en los años 1988/1989 con reportajes sobre los partidos que el Elche disputaba como local, tanto en Primera como en Segunda División.

Entre octubre del 83 y septiembre del 85, Fernando García Tola dirigió y presentó uno de esos programas: «Si yo fuera presidente» Tola contaba, como partenaire, con una jovencísima Carmen Maura, antes de ser «chica Almodóva». Entre los dos harían famosa una frase que, al igual que otras muchas, ha pasado a la historia de la televisión. El jefe (García Tola), dirigiéndose a «la presentadora/becaria» (Carmen Maura), y cuando ésta -que hacía un papel de niña mona y medio simple- se descolgaba con alguna frase que no venía a cuento y que, consecuentemente, estaba fuera de contexto, le espetaba: «nena, tu vales mucho». Y zanjaban la historia, pasando a otro tema. En este programa se dio a conocer, por ejemplo, Joaquín Sabina.

Bueno, pues en los momentos que corren, cuando en España tenemos millones de presidentes de Gobierno, casi tantos como seleccionadores de fútbol, hay quien incluso se atreve -¡Dios me libre de los malos pensamientos, lagarto, lagarto!- a plantear diferentes soluciones -a cual más increíble, recordemos la de Trump sobre los beneficios de la ingesta de detergente- para atajar los problemas que nos minan la moral, todos ellos derivados de una pandemia que está resultando una plaga más de las que azotaron Egipto, en tiempos de Moisés, y que buscaban liberar al pueblo hebreo de la esclavitud. Una de las plagas con las que Dios «castigó al pueblo egipcio» fue la de la peste que mataría a los primogénitos, incluido el hijo del faraón, que, siempre y cuando el relato bíblico fuese cierto, era Akhenatón, aunque en la peli de Cecil B. DeMille (Los 10 Mandamientos/1956) se le llamase Ramses. ¡Ya tenemos la burra en el trigo!

El caso es que «nena, tu vales mucho» por lo que, «si yo fuera presidente», te tendría siempre a mi lado para que, cual Isabel Tenaille -musa de Paco Umbral-, me inspirases sobre lo que habría que hacer para superar «este mal malo»-como se dice en la huerta vegabajera- que nos hiela el corazón, nos rompe el alma y que, en muchos pueblos, se está cargando «la memoria histórica», porque está acabando con una generación, la de los abuelos, que, en otras circunstancias, todavía nos tendría que enseñar muchas cosas para evitar cometer errores de antaño. Ya sabéis que «aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla», frase que se atribuye a Napoleón Bonaparte, aunque hay quien afirma que fue el filósofo español Ruiz de Santayana (1863/1952) quien dijo «aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo». ¡Por nadie que pase, pariente!

Esperemos que este «mal malo», como sucedió con la mal llamada «gripe española», que, entre 1918 y 1920, acabó con más de 40 millones de vidas, pase de largo más pronto que tarde -¡no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante!-, aunque para ello tengamos que pintar, como en el pasaje bíblico, las puertas de nuestras casas con sangre de cordero, lo que hoy en día sería una vacuna. ¡Si yo fuera presidente, nena, como Los Sirex con su escoba, barrería muchas cosas!

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats