A estas alturas debería estar grabado ya con letras de fuego en el primer capítulo del manual del político: ten siempre apagado el micrófono cuando estés en un acto telemático. Pero parece que les cuesta aplicar el principio. Ha sucedido hoy, en el pleno del Ayuntamiento de Alicante, cuando de repente se oyó decir al presidente de la Diputación, Carlos Mazón, la frase: “Ciudadanos ha pedido mi dimisión”.

El pleno estaba siendo retransmitido en directo por este medio, con lo que fue mucha la gente que pudo oírlo, pese a los intentos del alcalde, Luis Barcala, de advertir a Mazón de que se le estaba escuchando todo. La estupefacción de los concejales conectados a la sesión fue total, según algunos de ellos reconocieron con posterioridad. Y el lío, monumental. Dentro del propio partido de Ciudadanos, que gobierna la Diputación en alianza con el PP, nadie sabía qué estaba pasando.

El momento en el que Mazón habla pensando que tenía el micro cerrado.

Mazón, según las propias explicaciones que dio luego a INFORMACIÓN, y que tienen una base real porque hoy no había pleno en la Diputación -que es donde en todo caso Ciudadanos le habría podido pedir a él la dimisión- pero sí lo ha habido en La Nucía, es que simplemente le estaba leyendo en voz alta a su jefe de gabinete el whatsapp que le acababa de enviar el alcalde nuciero, Bernabé Cano, en el que le comunicaba que allí, en La Nucía, Ciudadanos acababa de pedir su dimisión (la del alcalde, no la de Mazón), por el escándalo de su vacunación saltándose los protocolos. Pero el problema es que, estando en una sesión plenaria, Mazón no sólo atendía los mensajes que le enviaban, sino que los leía sin haber anulado el audio y sin nombrar a Cano. Con el consiguiente -y lógico- revuelo.

En todo caso, el suceso ilustra, además de los peligros de distraerse con la técnica, la enorme tensión que el caso de Bernabé Cano sigue provocando en la Diputación Provincial. Se vacunó como alcalde, pero su empeño en no dimitir ni siquiera como diputado provincial no deja de poner en situaciones difíciles al líder de su partido. Esta vez ha sido el error de hablar sin apagar el micro en una sesión plenaria que estaba siendo retransmitida en directo. La próxima, ya veremos.