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El deporte sí es esencial

El deporte de la Comunidad Valenciana se hunde con las medidas de la Generalitat

Práctica deportiva al aire libre

Práctica deportiva al aire libre

Se están viviendo meses muy duros. En apenas unos días habrá transcurrido un año desde que nos confinaron y se declaró el estado de alarma y el país quedó paralizado. Que todos nos tuvimos que quedar en casa porque el coronavirus atacó y nos atacó a todos con fuerza. Solo se podía salir de casa para comprar o atender a personas dependientes, actividad que, como todos saben, solo la pueden realizar personas adultas.

Casi un año ya conviviendo con el virus. Todas las medidas que podamos adoptar para protegernos del maldito coronavirus son pocas y, pasado tanto tiempo, tenemos claro que hay que tomar precauciones y que, siendo responsables, hay actividades que podemos hacer de forma segura. De hecho, la educación primaria se ha venido impartiendo y los niños están pudiendo ir a clase. No perdamos de vista que en aquella situación los niños fueron, sin duda, los más perjudicados. Recordemos que estuvieron encerrados dos meses y medio. Sin salir, sin jugar, sin disfrutar de un paseo, sin hacer deporte… y aquí es donde quiero llegar.

Llegados a este punto, no puedo más que pensar que el deporte está siendo muy maltratado en nuestra Comunidad y más cuando su práctica constituye una actividad totalmente imprescindible para el desarrollo de los niños y la salud de los jóvenes y mayores.

Es curioso que antes de que llegara esta terrible pandemia a nuestras vidas, e históricamente ha sido así, todos los expertos coincidían en afirmar la importancia de hacer deporte. Practicar alguna disciplina deportiva era vital para los niños, para prevenir la obesidad, para disminuir el sedentarismo y favorecer el desarrollo en la niñez. Pero también para los adultos es importantísimo hacer deporte. Salir a correr, andar, jugar al pádel, practicar fútbol, baloncesto, natación o balonmano… cualquier cosa que te haga desconectar, respirar profundamente, moverte, estar activo, incluso competir y sentirte vivo.

Pero ahora parece que, en tiempos de pandemia, todo esto ha pasado a un segundo plano. Ahora el deporte parece no ser tan beneficioso. La Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana suspendió en enero la actividad deportiva en edad infantil y primaria, también el deporte federado y decretó el cierre de todas las instalaciones deportivas públicas y privadas. No así para los profesionales, que podían y pueden seguir con sus entrenamientos y competiciones.

En su día esto volvió a ser un jarro de agua fría para los que practican deporte y también para las empresas cuya actividad económica tiene que ver con el tema que nos ocupa. Pero, sobre todo, para el mantenimiento de hábitos saludables.

Hemos llegado a finales de febrero y los datos sobre contagios, hospitalizados, incidencia acumulada, etcétera, han mejorado y la Generalitat Valenciana se dispone a relajar casi todas las medidas. Y digo casi porque, una vez más, y ya van unas cuantas, el deporte se queda atrás. Y además con una justificación difícil de entender.

Las comparaciones son odiosas

Se ha demostrado con datos que la práctica del deporte garantiza su trazabilidad, que es seguro, que el número de contagios en gimnasios, centros deportivos o actividades al aire libre es muy bajo. Pero seguimos siendo los últimos y creo que la Generalitat Valenciana, la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública y la de Educación, Cultura y Deporte, deberían estudiar de manera concienzuda cuáles son los problemas en el deporte y cuáles no y ver la forma que permita realizarlo sin riesgos. Aunque esto supone perder el tiempo en hablar y reunir una mesa técnica del deporte enfocada solo a eso, al deporte y a la pandemia.

Si comparamos el deporte, la actividad deportiva, con otros sectores podemos ver claramente como éste está siendo tremendamente maltratado. Y además de un modo difícilmente justificable. En Educación, los colegios han permanecido abiertos desde septiembre del pasado año, aunque el número de contagios haya subido exponencialmente después de Navidad. A principios de febrero salió a la luz que, solo en los centros públicos de nuestra Autonomía, se había disparado un 10,47% en una semana, con un total de 6.382 estudiantes contagiados del Covid-19.

Apoyaré siempre que los centros educativos estén abiertos porque los considero primordiales para los niños y jóvenes y también para que los padres puedan trabajar con normalidad, pero si está acreditado que en el deporte hay muchos menos contagios, quiero lo mismo para este sector. ¿Por qué no?

De igual manera y después de que hayan permanecido cerrados desde finales de enero, las terrazas de los bares y restaurantes se van a abrir a partir del próximo 2 de marzo. Tampoco creo que estos locales sean el lugar donde la población se contagia, pero repito, quiero lo mismo para el deporte que para ellos.

Bajar la persiana

A pesar de que los comercios y los centros comerciales tienen que bajar la persiana a las 18’00h, no se han cerrado por completo. La gente sí puede ir a comprar tranquilamente a un centro comercial abarrotado un sábado, pero no puede practicar deporte tranquilamente en su centro habitual. Esto es una realidad. Y precisamente estas desigualdades son las que no me parecen justas para un sector que se considera vital para la salud de las personas porque es de lo que estamos hablando, ¿no? De salud, nada más.

Podría seguir con otras comparativas como con la cultura en la que cines o teatros están abiertos y desarrollando su actividad de manera más o menos normal. Fuera de aquí, pregúntenles a los madrileños por qué pueden asistir a un concierto de Raphael pero no a un partido de su equipo de baloncesto en el mismo recinto deportivo.

Los gestores de la Generalitat y por ende, de las Consellerias con competencias en materia de Sanidad, es claro que no tienen la exclusiva en lo que a incoherencias se refiere y su proceder no me parece para nada ni ejemplar ni bien pensado.

Mesa del Deporte, sin los ayuntamientos

Este martes se celebró una reunión de la llamada “Mesa del Deporte”. Enterado de ello, que no invitado, le hice llegar una carta al Director General del Deporte de la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte, exponiendo mi inquietud acerca de dejar fuera a los municipios en dicha reunión y quedando, a mi juicio, algunas cosas claras. Una de ellas y que considero fundamental es, precisamente, que se habló de deporte sin contar con los Ayuntamientos, que son los que gestionan la mayor parte de instalaciones deportivas con el principal número de usuarios.

Recibí una contestación muy amable por parte del director confirmando que ha dado traslado a la Conselleria de Sanidad, y aunque tengo la sensación que el Sr. Moya suscribiría esta columna si pudiera, claro está, también creo que el concepto de “deporte” que manejan nuestros responsables en Valencia es ciertamente discutible y corto de miras. Todo ello sin perjuicio de que en esa reunión, por lo que sabemos, no se negoció nada.

La realidad deportiva es amplia y variada, y por ello se tiene que estudiar cada especialidad y modalidad, cada tipo de usuario de instalaciones deportivas, cada ámbito, y no meterlo todo en el mismo saco, aunque eso es lo fácil. Y por cierto, si de lo que se va a hablar en esas reuniones de la “Mesa del Deporte” es del deporte de TODA la Comunidad Valenciana, no estaría mal que convocaran a representantes no solo de Valencia sino también el resto. Una vez más Alicante, y en este caso su deporte y deportistas, fueron excluidos.

Al aire libre

Este jueves hemos sabido que se podrá practicar actividad física y deportiva al aire libre en instalaciones deportivas abiertas, sin contacto físico en las modalidades individuales o por parejas. También se podrá hacer actividad deportiva en modalidades individuales en instalaciones abiertas dirigidas por profesionales con un máximo de 4 personas por monitor. En lo que se refiere a la población en edad escolar de infantil y primaria, podrán hacer actividades grupales con un máximo de 4 niños fuera del horario escolar pero sin contacto físico ni público.

En lo que se refiere a las competiciones, siguen estando suspendidas en todas las modalidades, excepto las competiciones oficiales de ámbito autonómico que otorgan el derecho de ascenso a Campeonatos o competiciones de ámbito estatal; las competiciones oficiales federativas de ámbito autonómico que sean imprescindibles para obtener la clasificación para un Campeonato estatal y la competición profesional de Pilota Valenciana.

En contrapartida, los gimnasios, piscinas o pabellones, ya sean públicos o privados, van a seguir cerrados. Como si en esos recintos e instalaciones no se pudieran adoptar medidas de seguridad, ventilación, distancia social o reducción de aforo. Como si sus gestores carecieran de la responsabilidad y capacidad de adaptarse a las circunstancias que, en los momentos más difíciles, han acreditado.

El deporte es siempre importante

Y ahora, ¿qué hacemos con los miles de deportistas que practican deporte en instalaciones cerradas? ¿Vamos a dejar que miles de niños, jóvenes y adultos sigan sin poder ejercer su deporte, entrenar para ser mejores o simplemente practicarlo para desconectar de la rutina diaria? Tampoco parece que vayan a volver las competiciones autonómicas -salvo las clasificatorias- en las próximas semanas, dejando así en la estacada a una amplísima lista de deportistas, federaciones, clubes, entrenadores, árbitros y un largo etcétera de amantes y practicantes del deporte. Esa es la realidad.

Pensamos que el deporte es importante, ayer, hoy y siempre. Si también lo creen ustedes, por favor, trabajen para ello.

Nota: agradezco enormemente que por lo menos nos dejen competir profesionalmente en la disciplina de “Pilota Valenciana”.  

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