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Mar Galindo

TRIBUNA

Mar Galindo

La divina comedia

Chumi Ortega intenta una canasta.

Les parece que tres rondas de tres partidos en unos playoff de ascenso a la liga ACB tienen algo de superstición numerológica, de trilogía deportiva, de obsesión triangular...? Entonces les encantará La divina comedia, obra maestra de la literatura italiana en la que Dante nos deleita con tres partes de 33 cantos con estrofas de tres versos que juegan con la simbología de… el número tres. Efectivamente, Dante Alighieri era un pionero del triplete siglos antes de Guardiola o Zidane. Y si el escritor florentino viviera en 2021 y no al final de la Edad Media, probablemente habría elegido como guía al HLA Alicante para recorrer los tres mundos que aparecen en su famoso poema, con permiso de Virgilio.

La primera visita de Dante en su comedia es a los nueve círculos del Infierno. Ese fue el primer partido de «play-off» del Lucentum: cuartos de final contra el tercer clasificado de la liga, TAU Castelló, y dolorosa derrota de los alicantinos, en un encuentro con muchos errores que provocaron un más que justificado enfado del entrenador. No habían sabido estar a la altura de lo que demandaba la presión de una eliminatoria a tres partidos y el equipo pagó sus pecados en el averno de la derrota. 1 - 0 para Castellón.

La segunda parte de La divina comedia transcurre en los siete círculos del Purgatorio, donde las almas se redimen de sus pecados. El HLA Alicante purgó sus culpas en casa y enmendó los errores en el segundo partido de «play-off», que se saldó con una emocionante victoria sobre el rival que empataba la serie gracias a un magnífico último cuarto y el aliento del apasionado público del Pedro Ferrándiz. En la noche de vivir o morir, el Lucentum se aferró a la vida y puso el 1 - 1 en el balance de la serie. Esperaba el tercer y último acto en Castellón, que Dante sitúa en las nueve esferas del Paraíso.

El partido del sábado pasado fue realmente un poema: una locura de primer cuarto en el que el TAU no encontraba aro dio paso a episodios ciertamente dantescos con un desquiciado rival que solo tras media hora de juego supo frenar al HLA Alicante. Demasiado tarde. El esfuerzo fue en vano: el Lucentum ya acariciaba la gloria de las semifinales en su particular paraíso del baloncesto. Los cuartos de final han dejado victoria de los nuestros por 1 - 2 en un recorrido por los tres reinos, desde los infiernos hasta el paraíso pasando por el purgatorio en el Centro de Tecnificación. No está mal, setecientos años después.

El valiosísimo triunfo en Castellón lleva hoy a la expedición lucentina a tocar el cielo de Galicia en la siguiente fase de la eliminatoria; de nuevo, al mejor de tres partidos. Dante’ style, sin duda alguna.

Amigos de Lugo, aficionados de Río Breogán: esta noche os espera el infierno al más puro estilo lucentino. Ya sabéis lo que es perder contra el HLA Alicante. Abandonad toda esperanza.

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