Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tomás Mayoral

Tomás Mayoral

Director de INFORMACIÓN

Rebelión a bordo

Vacunación en el Palacio de Deportes de Benidorm.

Vacunación en el Palacio de Deportes de Benidorm. DAVID REVENGA

Esta última fase de la pandemia no está siendo muy distinta a las anteriores en la absoluta falta de pedagogía por parte de nuestras autoridades sobre las decisiones que adoptan invocando el interés general. Por nuestro bien, vamos. Lo de «nuestro bien» es un recurso paternalista, que no paternal, que recuerda un poco a aquel mensaje apelando al «mal menor» que los antidisturbios policiales convirtieron casi en un eslogan durante la dictadura de Franco y postrimerías: «No corras, que es peor». Decidan lo que decidan nuestros gobernantes, lo malo o lo peor, sus decisiones siempre nos afectan. No hay que olvidar que señalamos mucho a China y al final confinamos a millones de personas como lo hicieron ellos. A ellos no les hacía falta encaje legal. Para eso son una dictadura. Pero cuando nos ha hecho falta a nosotros tomar medidas contundentes tampoco nos hemos andado con muchas zarandajas. Ahí tienen a Ximo Puig, una vez levantado el estado de alarma, declarando a toda prisa el final del discutible toque de queda que decretó, apenas un par de días antes de que el Supremo tumbara por ilegales medidas similares que varios Tribunales Superiores llegaron a respaldar. Con pandemia o sin ella, los derechos fundamentales no pueden tocarse así como así. O dicho de otro modo: esto aún no es China. Ya dije el otro día que en algún asunto como las vacunas nos estaban tratando como a menores. Cuando el Ministerio se negó (en redondo, oiga) a que la segunda vacuna de los de AstraZeneca fuera la que les tocaba, hasta las autonomías entendieron que se pasaba de la raya y abrieron la mano. Les dieron a elegir y ocho de cada diez ciudadanos han hablado alto y claro: ellos se vacunan con lo que les corresponde y que Darias diga lo que le apetezca. Todo un síntoma, menor aún pero muy evidente, de que empieza a haber rebelión a bordo. El poder debería preocuparse...

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats