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Antonio Balibrea

Mayorías variables para rato

Una imagen de archivo del Congreso de los Diputados. Javier Lizón

El bloque de la derecha, esto es, PP, Vox y C’s tiene una estimación de voto en los sondeos del CIS en abril de 2020,- 41,7- similar al de abril de 2022, 43’6. Incluido C’s, con una estimación del 2% prácticamente desaparecerá, la mayoría de sus electores se reparten entre PP y Vox. la concentración del voto en dos partidos, en lugar de tres, quizá supondrá un aumento de escaños, aunque sea mínimo. Ahora bien, el número de votos estimado, descontado C’s será exactamente el mismo 41,7. El bloque de la izquierda (PSOE, Unidas Podemos- En comú Podem, En Común-Unidas Podemos-) pasa de un 43’2% al 41%. La estimación de voto del PSOE pasa del 31,2 al 30,3 este año y la de Unidas Podemos del 12 al 10,7 punto en conjunto la coalición pasa de un 43,2 al 41. pierden 2,2 puntos Son los mismos que gana Más País/Compromís. En esos márgenes se mueven las estimaciones en esta media legislatura.

Si consideramos que en estos años nos hemos visto en una crisis económica, en una pandemia muy grave, y en una guerra en Europa no parece que haya afectado mucho a la opinión pública española, al menos, ni siquiera ha frenado el ritmo legislativo frenético. El gobierno que no goza de una mayoría clara ha superado bien las votaciones, incluso por un error de la oposición, dos presupuestos generales, medidas importantes contra la crisis, incluso una reforma laboral, que encima está dando buenos resultados. Y, con unas mayorías variables, a pesar de las publicadas diferencias entre los coaligados, PSOE y UP, las votaciones salen adelante.

Las conclusiones iniciales en mi opinión son: con los datos de estos últimos dos años, los dos bloques, izquierda y derecha, son compartimentos prácticamente estancos y apenas se producen fugas de intención de votos entre ellos, de un bloque a otro.

En segundo lugar, el aumento de los partidos mayoritarios de la derecha se debe a que absorben a C’s ,El partido de Inés Arrimadas prácticamente desaparece; en mi opinión porque no tienen una identidad netamente diferenciada de los otros dos. PP y Vox balancean su intención de voto, cuando el PP sube como ahora Vox baja. Proponen el mismo discurso y programa y compiten por el mismo electorado. El nuevo presidente, Núñez Feijoo ha negado que España sea un Estado plurinacional, negando las nacionalidades históricas, será difícil que obtenga la mayoría suficiente para gobernar; con un partido sin peso en Cataluña y el País Vasco, y que para gobernar, en cualquier comunidad necesariamente tiene que coaligarse con Vox, que está en contra del Estado de las Autonomías,

En tercer lugar, a los mayoritarios de izquierda especialmente UP, se le fugan votos hacia Más País. También aumenta la intención de el “no sabe/no contesta” y la abstención; la mayoría de los votos que tienen duda son antiguos votantes del PSOE. El efecto que puede tener la candidatura encabezada por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz,dependerá en gran parte de la capacidad de aglutinar en primer lugar a UP e Izquierda Unida y otros lo que podría atraer antiguos votantes de la coalición y movilizar a otros. en el año, o año y medio que queda de legislatura los acontecimientos coyunturales de última hora pueden hacer fluctuar ligeramente la intención de voto especialmente dentro de cada bloque.

Por último, las candidaturas nacionalistas estarán de nuevo en el fiel de la balanza del futuro Gobierno. Especialmente Esquerra Republicana el PNV y EH-Bildu y la Coalición Canaria- Nueva Canarias. A diferencia de las anteriores generales ERC, tiene a los socialistas catalanes, PSC, pisándole los talones y en el País Vasco, EH-Bildu, se presenta como alternativa y hace política institucional, también en Madrid, lo que hace mas necesario el papel de los socialistas vascos, PSE, para dar más estabilidad institucional. Las candidaturas de ámbito provincial en Teruel, Cantabria o León u otras circunscripciones pueden ser una caja de sorpresas, no tanto por los diputados que saquen, sino por los que restan a los mayoritarios en circunscripciones despobladas.

La derecha considera y exige elecciones cuanto antes, especialmente antes de que se organice la izquierda a la izquierda del PSOE. La única convocatoria segura son las municipales en mayo del 2023; y la gran duda del presidente Sánchez debe ser si le interesa que coincidan con las generales o incluso con algunas autonómicas. Tiene un año por delante. Mínimo, creo.

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