Suscríbete

Información

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Antonio Sempere

Menos del 2%

Hogueras, el día después, recogida de racós y barracas Matías Segarra

A los periodistas nos mata la curiosidad. Quién será el alcalde de Alicante durante las Hogueras de 2023. Quién el presidente de la Generalitat. A quienes nos gustan e interesan las fiestas oficiales de la ciudad, que en contra de la que se pueda pensar, tampoco somos tantos, también nos gustaría adelantarnos en el tiempo y saber cómo van a ser las Hogueras de 2023. Cuántos monumentos plantarán en categoría especial, ¿desaparecerán distritos fogueriles?, ¿habrá barrios con barracas y racós sin monumentos?

En los mentideros políticos hace tiempo se extendió la idea de que el mundo de la fiesta daba muchos votos. Si nos ceñimos a los datos reales, la única afirmación que se puede realizar al respecto es que un presidente de Gestora o Federación de Hogueras que se lo proponga de veras, tiene el camino expedito para postularse como concejal de Fiestas.

Poco más. Porque en la ciudad de Alicante, tanto antes como después de la pandemia, apenas un 2% de la población está vinculada directamente con las fiestas oficiales de la ciudad. Apenas 7.000 foguerers y barraquers han sacado adelante las Hogueras que acaban de celebrarse, mientras 330.000 empadronados en la ciudad no han sido comisionados de ningún distrito.

Es más, si se realizase un referéndum acerca de la celebración de las Hogueras, puede que nos llevásemos una sorpresa: en el amplio perímetro del centro, el que está cortado al tráfico entre el 19 y el 24 de junio, saldría un no a la fiesta. De hecho, las ediciones de 2020 y 2021 apenas las echó a faltar una parte de la sociedad alicantina. La mayoría, triste es reconocerlo, vivió junio con cierto alivio.

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats