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Francisco Javier Amérigo Moreno

África también existe

Pobreza economia

El hecho de que se estén dando pasos atrás en cuanto a las políticas migratorias que han producido muerte y violencia tras el dilema securitario, criminalización de los migrantes y criminalización de fronteras entre el Norte y el Sur, no ofrece ningún panorama halagüeño. La penosa actuación de estos días atrás, antes y después del salto a la valla de Melilla, nos aleja aún más de lo que debiera ser la correcta aplicación de los Derechos Humanos. Reparación, justicia y memoria. La exclusión y selección de unos migrantes frente a otros en base al racismo, el colonialismo y la discriminación estructural. La negación de la vida por pertenecer a un pueblo. La vulneración histórica del Norte global al Sur. Explotación, saqueo y vulneraciones que siguen hoy. Es una temática incómoda para algunos y precisamente por ello, debe exponerse.

El caso es que, el continente africano continúa sufriendo tratados coloniales desde el primer día de la "independencia" de los países que la conforman. En la mayoría de los actuales Estados africanos, cuyas fronteras fueron trazadas en el mapa a dedo (separaban o adjuntaban pueblos vinculados o enfrentados), la "independencia" política no estuvo acompañada de una independencia económica. Muchos intereses económicos de las antiguas metrópolis se han, incluso, mantenido hasta la actualidad, de una forma sutil siguen ejerciendo tutela sobre las antiguas colonias. Los mecanismos por medio de los cuales actúan en los países africanos e impide sus economías puedan crecer son variados.

En primer lugar, cabe mencionar la dependencia comercial, lo que se llama el intercambio desigual, que consiste en que África se ha convertido en proveedor de las materias primas a bajo precio, pero debe importar productos muy caros elaborados en los países ricos. Evidentemente, el control de los precios de las materias primas escapa de las manos de los países africanos, porque los fijan los grandes mercados internacionales en beneficio de los países ricos. Esto hace que los países de África se vean totalmente incapacitados de acumular el capital necesario para financiar su "desarrollo" económico.

En segundo lugar, cabe mencionar la dependencia financiera de los países de África, porque, escaseados de capitales, a menudo tienen que pedir préstamos a los bancos internacionales (FMI, Banco Mundial, Unión Europea, etc.) a cambio de ciertas reformas estructurales (privatizaciones, desregularización de la economía, desestructuración, etc.). Esta dependencia financiera no lo es sólo por el hecho de los créditos, y por tanto por el elevado endeudamiento, sino también a las inversiones, porque la mayoría de las transnacionales y las industrias modernizadas que existen hoy en día en estos países son de capital extranjero y han sido instaladas con el objetivo de aprovechar la mano de obra barata, las peores condiciones de trabajo y las ventajas fiscales. Hay que tener en cuenta también que tanto los préstamos como las inversiones acaban generando beneficios que vuelven al país de origen. Asimismo, se crea un flujo de capitales de los países africanos hacia los países ricos, esto es paradójico, pues, por cada 1€ que los Estados de la Unión Europea invierten en los países de las antiguas colonias de África, se repatrían 3€ de media hacia los Estados europeos.

En tercer lugar, es la dependencia tecnológica, que hace que los países africanos, que no tienen la tecnología moderna ni medios propios para conseguirla, deban comprar a precio de oro en los países tecnológicamente avanzados. Y por último, la existencia de un sistema político apoyado por las antiguas metrópolis para preservar sus intereses geoestratégicos. Estas son algunas de las principales causas que hacen que la mayoría de los países África vivan en una situación de estancamiento en el desarrollo económico y social. Luego ocurre lo que ocurre. Así que no nos quedemos pues, en la superficie de los problemas sociales. La justica social global aún está por llegar y de ésta, todos los Estados son responsables. 

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