Un buen amigo, el pintor alcoyano Kike Payá, diseñó un mural colectivo en la pinacoteca al aire del barrio oriolano de San Isidro, llamado Mujeres en la vida de Miguel Hernández. En esta obra visual está la madre, Concepción Gilabert Giner, su esposa Josefina Manresa Marhuenda y amigas como la escritora Carmen Conde Abellán, la poeta María Cegarra Salcedo, la filósofa María Zambrano Alarcón y la pintora Maruja Mallo ( Ana María Gómez González), podríamos añadir a esta nómina de amigas a la pintora Delia del Carril Iraeta, a las poetas Concha Méndez CuestaElena Garro Navarro y María Teresa León; a la actriz y fotógrafa Tina Modotti (Assunta Modotti Mondini), a la política comunista Rosario Sánchez Mora (La dinamitera)… 

Las Sinsombreros

En numerosas charlas me han preguntado sobre las relaciones de Miguel Hernández con Maruja Mallo y María Cegarra, y siempre he dicho que eran amigas del poeta como María Zambrano, Delia del Carril, María Teresa León… Grandes mujeres, luchadoras, intelectuales, ferministas y pertenecientes a la Generación del 27, las Sinsombreros.

Durante años he investigado sobre la vida y obra del poeta y he tenido la suerte de poder hablar con personas que conocieron a María Zambrano, María Cegarra… y Maruja Mallo, y también a esta gran pintora y feminista la conocí personalmente. Esas conversaciones, algunas de ellas grabadas, en Elx, en sus casas, en diferentes lugares y en casa de Josefina Manresa, me han permitido conocer mejor al poeta universal.

A josefina le dedica poemas y casi cuatrocientas cartas. Después de estas cartas las más amorosas son las que dedica a Vicente Aleixandre, el más importante amigo que tuvo el poeta oriolano.

Relaciones amorosas

No puedo afirmar sí el poeta tuvo relaciones amorosas con alguna de las mujeres que he citado, personalmente me habría gustado que las hubiese tenido durante los seis meses que estuvo sin novia, Miguel y Josefina dejaron de ser pareja desde el 1 de agosto de 1935 al 1 de febrero de 1936. A partir de esta fecha vuelven a estar unidos hasta el asesinato del escritor por el fascismo, y digo asesinato pues lo dejaron morir si atención sanitaria y otros presos en la misma cárcel, con la misma enfermedad, a los que he conocido, salieron al hospital y han vivido muchos años, algunos más de noventa años.

Murales nocturnos en el barrio oriolano de San Isidro, en 2017 Tony Sevilla

No hay ninguna carta de amor a ninguna de estas mujeres y a María Zambrano, a Rosario Sánchez, la dinamitera, les dedica un poema, pero no hay ninguno dedicado, que así lo afirme Miguel Hernández, a Maruja Mallo. Hay elucubraciones sobre los destinos de los poemas, pero son puntos de vista y ninguna prueba objetiva. Me encantaría poder demostrar objetivamente que Miguel ha dedicado cartas de amor y poemas a otras mujeres durante esos meses libre de pareja. A josefina le dedica poemas y casi cuatrocientas cartas. Después de estas cartas las más amorosas son las que dedica a Vicente Aleixandre, el más importante amigo que tuvo el poeta oriolano.

Esas conversaciones, algunas de ellas grabadas, en Elx, en sus casas, en diferentes lugares y en casa de Josefina Manresa, me han permitido conocer mejor al poeta universal.

El rayo que no cesa

Miguel Hernández le dedica a Josefina Manresa El rayo que no cesa, publicado en 1936, tal como dice en su escrito de febrero, a ella “… Mira una cosa: me acaban de publicar otro libro. ¿Te acuerdas que te prometí dedicártelo el primero que saliera? Antes de que yo te escribiera por primera vez ahora ya había salido y dedicado a ti, aunque no ponga tu nombre. Yo, que creí que ya no te acordabas de mí, he puesto esta dedicatoria: «A ti sola, en cumplimiento de una promesa que habrás olvidado como si fuera tuya». Resulta que ni tú ni yo hemos dejado de pensar en nosotros. Todos los versos que van en este libro son de amor y los he hecho pensando en ti, menos unos que van por la muerte de mi amigo”.

Una imagen de los murales de San Isidro Tony Sevilla

 No obstante no me cierro en banda y seguiremos investigando sobre la vida y obra del poeta pero siempre dejaré de lado los puntos de vistas y divagaciones y aceptaré todas las aportaciones objetivas que nos permitan conocer mejor el mundo hernandiano.