Opinión

¡Paren el mundo, que me bajo!

"¡Paren el mundo, que me bajo!", un artículo de Esmeralda Marugán.

"¡Paren el mundo, que me bajo!", un artículo de Esmeralda Marugán. / INFORMACIÓN

Es posible que me haya quedado entre los años 80 y 90, y de no ser porque no me perdería por nada del mundo los nacimientos de mis hijos y mi nieta, volvería a ese tiempo sin dudarlo.

Es el resultado emocional e inteligente al que me lleva el presente.

Si la Inteligencia Artificial es capaz de lo que dicen que será, y sustituye a uno de los trabajos que más consideración me provoca, el de escritor y escritora, ¿qué me queda por ver?

De momento esta semana FIESTAS, y más fiesta, me las recuerdan a través del canal 24h de TVE, que veo desde el Parlamento Europeo, (donde tengo el privilegio de pasar la noche electoral, sufriendo).

En una de pantallas enfocan las paredes del ayuntamiento en el que estoy empadronada, y al que le pago ¨ateamente¨ el IBI, anunciando las Fogueres, pero no son las Belleas y el monumento artístico lo que muestran las imágenes, a pesar del luminoso que las visibiliza, son las ciudadanas y los ciudadanos que aplauden a un nuevo ¨mesías¨. Clara contradicción con lo que anuncia el consistorial y el nombre del nuevo partido político.

¿A qué tipo de inteligencia podemos otorgar el privilegio de sus tres ¨asientos¨ en la Eurocámara?

¿Sabemos las y los ciudadanos lo que nos afecta en nuestras vidas cotidianas y lo importante que es lo que se decide en Bruselas? (Aunque me temo que ¨lo esencial¨ para demasiados es el ocio y su amigo inseparable, el alcohol).

La responsabilidad la tienen, sin duda, los partidos políticos que tan eufóricos están con sus resultados. (22 escaños el PP y 20 el PSOE).

Lamentablemente, pero sin sorprenderme, no ha salido mi candidato elegido, y viendo las respuestas de algunos no parece que tenga enmienda la izquierda. El ego y el rencor de unos, unas y "unes", y la prepotencia de otros, otras, y "otres", nos ha dejado sin Manu Pineda en Europa, que llevando o no la bandera Palestina, sabe lo que viene ocurriendo en Gaza desde hace años, sin utilizar el ¨genocidio actual¨, y no olvidando al pueblo Saharaui, ni al resto de las personas que viven en un ¨campo de minas¨ también en la Unión Europea.

Por lo que he visto, ni las mujeres víctimas de malos tratos, ni las madres protectoras están en la alta política, y mucho menos las criaturas a las que se las sigue sin considerar, y continúan siendo utilizadas para aumentar ciertos beneficios económicos.

Ese olvido lo aprovechan los que aseguran no ser europeístas, pero van a vivir unos cuantos años con el salario de serlo, por la gracia de la democracia, y a la derecha de Vox.

Sus programas electorales, sin duda alguna, están llenos de vacíos, pretendiendo ser los okupas de todos, en especial de TODAS, y haciéndonos creer que la delincuencia en nuestro país siempre tiene el mismo color y origen, sin recordar que a muchas mujeres las asesinan en España sus maridos o exparejas, e igualmente, los abusos sexuales infantiles suceden, en la mayoría de los casos dentro del entorno familiar, aunque no coincida estas estadísticas con los hombres denunciados, y menos aún condenados.

Se amparan en ser los defensores de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, y de igual manera hablan del Poder Judicial. Tampoco reparan en gastos a la hora de ondear la bandera de todos, como si fuera de ellos solos.

No bebo, y no utilizo ninguna otra sustancia, pero creo que tengo alucinaciones, y releo en mi mente aquella pintada del edificio de enfrente de la casa de mis padres, en Tetuán de los Vecinos, en Madrid, (mi barrio): "Paren el mundo, que me bajo."