Opinión | Tribuna

Los puntos sobre las íes sobre la protección del Palmeral

El parking de Candalix, donde está proyectado el Conservatorio. | ÁXEL ÁLVAREZ

El parking de Candalix, donde está proyectado el Conservatorio. | ÁXEL ÁLVAREZ

El Ayuntamiento acaba de aprobar una modificación puntual del Plan General para ubicar, en el espacio sito en Candalix, ahora aparcamiento de coches junto a la fábrica de harina, la edificación del nuevo Conservatorio de Música.

Que el Conservatorio necesita unas nuevas instalaciones es una evidencia desde hace varios años. Que tenga que ser justamente ahí es más que cuestionable. Es un espacio insuficiente y con graves afecciones que limitarán sus posibilidades. Hay que recordar que el anterior equipo de gobierno trabajó para disponer de un espacio mucho mayor (11.500 m²) en los terrenos de la avenida de la Unesco, en Altabix y que no tendría las limitaciones que el que ahora proponen.

Además, el emplazamiento propuesto por el nuevo Gobierno municipal se encuentra, de acuerdo con el plano incluido por Unesco en la documentación de la declaración del Palmeral de Elche como Patrimonio de la Humanidad en la denominada Zona del Bien, es decir, la zona de máxima protección.

Es curioso que el plano que maneja el Ayuntamiento de Elche y que se incluye como anexo en la Ley del Palmeral no coincide con el citado, ya que tanto el emplazamiento del solar de Candalix, donde se proyecta el nuevo Conservatorio de música, como alguno más, constan en dicho plano municipal como Zona de Amortiguamiento o Entorno de Protección y no como Zona del Bien.

Se ha hecho la consulta a Icomos / Unesco sobre esta diferente asignación de algunas zonas del Palmeral en uno y otro plano. La respuesta ha sido clara: el plano a que se refiere la declaración del Palmeral de Elche Patrimonio Mundial es el que consta como tal en la página web de Unesco. Sobre las dudas acerca de la existencia de un plano diferente, a ese efecto, en el Ayuntamiento de Elche, debe ser el propio Ayuntamiento quien responda.

A día de hoy, nuestro Palmeral goza de tres niveles de protección:

1) La Ley de Protección y Promoción del Palmeral de 2021.

2) La declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) y la Ley Patrimonio Cultural Valenciano de 1998 que regula la protección de los BIC.

3) La declaración como Patrimonio Cultural Material de la Humanidad de la Unesco de 2000.

En todas estas regulaciones se estipula y se prevé una Zona de Amortiguamiento del bien a proteger, o sea, no solo se protege el Bien, el Palmeral, sino también su Entorno.

No se trata pues de un invento de la Ley del Palmeral, solventable con una reforma de la misma, como pretenden hacernos creer desde el Consistorio municipal, se trata de una obligación tanto por ser el Palmeral BIC como por ser Patrimonio de la Humanidad.

Estas zonas de protección NO ponen pegas al progreso y al desarrollo, NO se trata de un talibanismo absurdo, como venimos oyendo y leyendo de forma reiterada, se trata de que ese progreso y desarrollo se haga de forma ordenada y que no perjudique al Palmeral, sino que lo ponga en valor.

Desde Volem Palmerar reiteramos nuestra petición de que una vez por todas se lleve a cabo la redacción y aprobación de ese documento indispensable y obligatorio (los tres niveles de protección citados así lo exigen) llamado Plan Especial de Protección del Palmeral (PEPP) cuya misión, entre otras, es justamente definir claramente cómo deben ser las actuaciones urbanísticas en estas zonas cercanas a los huertos de palmeras.

Volem Palmerar votó en contra de que se ubique el nuevo conservatorio en una zona que Unesco considera Zona del Bien y el Ayuntamiento Zona de Amortiguamento, cuando se debatió en Junta Gestora del Patronato del Palmeral, y votaremos en contra de cualquier actuación urbanística en esas zonas hasta la puesta en marcha del PEPP, porque lo dice la ley y porque así nos comprometimos con Unesco y porque al Palmeral hay que defenderlo y no asfixiarlo con más construcciones.

El Conservatorio y otras edificaciones pendientes deben poder instalarse en un espacio adecuado sin que ello signifique afectar a un patrimonio como es el Palmeral y hay opciones viables para ello. Mucho ha costado llegar hasta aquí para que ahora, y desde el Ayuntamiento, se cuestione la ley y se ponga en peligro la Declaración de Patrimonio Mundial de Unesco.

Pedimos al Gobierno municipal reconsiderar esta decisión errónea, expondremos nuestros argumentos en el período de alegaciones que se estipule y esperamos que la conselleria que, hasta ahora, no se ha posicionado formalmente (aunque sus técnicos se abstuvieron respecto al expediente del Conservatorio en el Comité Técnico del Patronato del Palmeral), se oponga, en defensa de sus competencias sobre el Palmeral, ante esta decisión municipal que tanto lo perjudica.