Opinión

Tapas y libros

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Archivo - Mando a distancia, televisión, televisor, TV / EUROPA PRESS - Archivo

     La localidad de San Vicente del Raspeig tiene censados más habitantes que la provincia de Soria. El Hospital Virgen de la Salud de Elda, colapsado como todos, debe atender a más población, casi 300.000 afiliados, que la que tiene cualquier provincia castellano-leonesa o castellanomanchega, si exceptuamos Albacete, que todavía no llega a los 400.000 habitantes que sí supera la Vega Baja del Segura. Podríamos seguir, mas no es necesario.

La ciudad de Alicante (que ejerza o no de tal daría para un largo debate) es la capital de la cuarta provincia más poblada de España, y nuestras televisiones solamente se acuerdan de ella en las imágenes de recurso de ‘El Tiempo’ y a la hora de los sucesos, que junto a Deportes son quienes mandan en los informativos. En este contexto es reseñable y muy de agradecer que el programa de viajes ‘De tapas por España’, doce entregas para chuparse los dedos, haya dedicado una de ellas a la capital de la Costa Blanca. Son reportajes promocionales presentados con esmero por Adrienne Chaballe, una ex de ‘MasterChef’ con clase.

Resulta paradójico que otro programa de excelencia como ‘Un país para leerlo’ (que se emite en la misma cadena pública que ‘De tapas’) haya dedicado ya tres entregas monográficas a pasearse por localidades de nuestra provincia, pasando de largo de Alicante, al menos por ahora. Seguiremos esperando. Estamos en cabeza cuando se trata de hacer una lista con los lugares donde se come bien, mientras en el mapa de los escritores figuramos en un lugar remoto. En eso toda España funciona de modo parecido: hay demasiado rey desnudo y políticos en porreta dispuestos a premiarlos. Lo importante es el cóctel, pasar a las tapas lo antes posible y a vivir que son dos días.