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Opinión | Ágora

De paradojas y ciclos políticos

Emmanuel Macron, presidente de Francia

Emmanuel Macron, presidente de Francia / Europa Press/Contacto/Matthieu Mirville

Qué duda cabe del desplazamiento de valores que se ha producido en una parte importante de la sociedad. Una suerte de retorno a aquel pasado que creíamos superado. Un cambio que camina acompasado por el elenco de partidos que sirven de brújula populista en esta paradoja política y social.

Tras la victoria de Agrupación Nacional en la primera vuelta de las legislativas francesas –que difícilmente obtendrá mayoría absoluta en la segunda- y la debilidad del partido de Macron, todo apunta a que Francia se dirige hacia una cohabitación -aun en el supuesto de un primer ministro macronista- sin precedentes y cuyas consecuencias están por definir, tanto en el plano interno como en el externo. Porque nada tiene que ver el escenario actual con tiempos como los de Chirac y Jospin en los que, a pesar de las diferencias ideológicas, compartían los valores esenciales del proyecto europeo.

Lo curioso es que, en la otra orilla de este endiablado ciclo político, el Reino Unido ha virado hacia la socialdemocracia once años después de que se iniciara el primer gran experimento populista en Europa: el Brexit. Y, sin que se puede decir que la contundente victoria laborista sea una enmienda a la salida del R.U. de la Unión Europea, sí que ello supone una vuelta a la institucionalidad y recuperación de un discurso moderado. Todo un contrapunto a los planteamientos ultra que hemos visto avanzar sin clemencia en las pasadas elecciones europeas. De hecho, una de las propuestas estrella de Starmer durante la campaña ha sido la de acabar con el ‘plan Ruanda’, del que ya advirtió Naciones Unidas que suponía una violación de los tratados internacionales en materia de asilo y refugio.

Lo interesante a partir de ahora es respecto a cómo afectará en el ámbito internacional este importantísimo cambio político en el Reino Unido. La primera prueba de fuego es si lo hará sobre la segunda vuelta de las legislativas francesas y, sobre todo, en qué medida podría actuar según las posibilidades que éste resultado final abra posteriormente. En ese sentido, me pregunto si la victoria laborista en el Reino Unido influirá en dirección a una futura recomposición del Partido Socialista Francés tras el desmoronamiento del macronismo.

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