Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | NADA ES LO QUE PARECE

¿Por qué el paro cae a mínimos históricos y España sigue crispada?

España cerró el año 2024 con una cifra récord de empleo

Agencia ATLAS / Foto: Manu Mitru

Felipe González nunca logró una tasa de paro tan baja como la actualAznar y Zapatero lo consiguieron solo durante unos meses, pero con una cuota de temporalidad mucho más alta, como explica Gabriel Ubieto, y con casi la mitad de población activa. La polarización es un desastre para la psicología colectiva. El dato histórico del paro lo vamos a vivir a la greña. Es cierto que la nueva legislación sobre los fijos discontinuos que no constan como parados en los periodos de inactividad introduce un sesgo en los datos. Tan cierto como que en los tiempos de Aznar los contratos a tiempo parcial sacaron a mucha gente de las listas del INEM. La banalización de las instituciones, como ocurre también con el CIS, provoca que incluso los datos no puedan ser compartidos. Pero unas cifras de empleo como estas solo pueden ser el resultado del empeño colectivo. De miles de empresarios que levantan cada día la persiana de su actividad, de cientos de miles de trabajadores que se esfuerzan por aproximar su talento a las necesidades de esas empresas, de la seguridad monetaria de la que gozamos en el marco de la zona euro, de la seguridad jurídica que nos da la UE y nos quita el populismo, de la capacidad de aprovechar un ciclo fiscal expansivo y de la competitividad de muchas de nuestras empresas. Empresarios, trabajadores, políticos, todos tienen algo de mérito en este logro que no puede ser un punto final, sino un punto de partida.

En este auge del empleo hay mucha actividad de escaso valor añadido, principalmente la vinculada al turismo que, aunque sea catalogado como un servicio, no deja de formar parte del sector primario en la medida que se apalanca en los recursos naturales (el sol y la playa). Pero es una actividad con bajos salarios y que, a su vez, encarece en muchas zonas el acceso a la vivienda. Solo hay que ver en algunas de nuestras islas las dificultades de los trabajadores del sector turístico para encontrar alojamiento y entender de lo que hablamos. Este despegue del empleo y el ciclo económico favorable debería aprovecharse para ganar esa productividad y esa competitividad que le falta a la economía española para consolidarse en la zona euro. ¿Serán capaces? 

Algunas cosas tienen que cambiar. Los tahúres de la polarización que anidan en Génova y en Ferraz tienen una oportunidad para dar un vuelco a sus estrategias basadas en la polarización. La línea que separa el dramatismo de la comedia es muy fina. Simular cada mañana que dos partidos que gobiernan juntos la política económica de la UE son como el agua y el aceite carece de toda credibilidad y les obliga a debatir acaloradamente por asuntos de tercera fila. El Gobierno no puede seguir tratando al PP como si no hubiera ganado las elecciones. Y el PP no puede tratar al Gobierno como si no se hubiera constituido legítimamente. También algunos empresarios deberían pasarse a la política si lo que quieren es gobernar y algunos sindicatos estar más pendientes de apoyar a los trabajadores que de promover la carrera política de su ministra favorita. Y los medios también tenemos lo nuestro. Anunciar cada mañana el apocalipsis y que no llegue es un muy mal negocio.

Tracking Pixel Contents