Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | OBITUARIO

Juanito: el Partit a Sant Vicent

Juan Rodríguez Llopis en una imagen de archivo

Juan Rodríguez Llopis en una imagen de archivo / EU Raspeig

El pasado jueves amanecimos con la triste noticia del fallecimiento de Juan Rodríguez Llopis, Juanito. La verdad, se me hace muy difícil escribir estas líneas, aunque mucho más imaginarme la militancia sin tenerte al lado. Todo reconocimiento es poco para una persona que ha dedicado toda tu vida a los demás. Entrega, compromiso y militancia definiría muy bien su trayectoria. Ha sido un corredor de fondo en tiempos dónde la política se deja arrastrar por la inmediatez.

Comenzó su activismo defendiendo los derechos de la clase trabajadora en CCOO en 1974, afiliándose a los pocos años al Partido Comunista. Fue concejal de EU durante 16 años, (1991-2007), en su querido pueblo, San Vicente del Raspeig, siendo también diputado provincial en la legislatura 1995-1999. Además de miembro fundacional y presidente de la Asociación DAJLA Solidarios con el pueblo saharaui. Esto solo son unas pinceladas de algunas de las aportaciones de Juanito, porque de nombrarlas todas, serían interminables.

Juanito era el Partit a Sant Vicent. Y cuando hablo del partido no me refiero al conjunto de personas que están afiliadas. El Partido de Juanito era mucho más grande que eso. Conocía a todas las familias trabajadoras y comprometidas de su pueblo, y aunque no estuvieran afiliadas los mantenía siempre informadas e incluso en momentos de tomar una decisión importante les preguntabas como sondeo de la opinión del pueblo. Por eso la opinión de Juanito nunca era una opinión más. Estuvieras a favor o en contra siempre había que tenerla en cuenta.

Tengo tantas conversaciones grabadas en mi memoria sobre su experiencia militante, siempre tuvo la virtud y la paciencia de saber contarlas en los momentos adecuados para que lejos de resultar una “batallita” de tiempos mejores, aportara certidumbre y ánimos para seguir hacia adelante en la lucha que otros emprendíamos.

¡Y cómo olvidar las cenas republicanas que organizabas año tras año que nunca bajaban del centenar, convirtiéndolas en un auténtico evento político que nadie se quería perder! En las que cada año esperábamos ansiosos esa nota o documento que tras mucho estudio en el archivo del ayuntamiento o en cualquier otro lugar, había encontrado y traía para contárnosla. Como quien encuentra una buena nueva y la necesita trasmitir a sus seres más queridos. Eso sí, no las resumía, las leía de principio a fin. O hasta que le dejábamos porque la cena estaba más que fría.

Se ha ido un camarada, el nudo de la organización, el punto de encuentro de tantos caminos, el que nunca fallaba. Una persona buena y justa, un imprescindible que recordaremos siempre e intentaremos honrar e imitar en estos tiempos tan poco gratificantes para los que luchamos por un mundo más justo.

Gracias camarada. Gracias amigo. Seguiremos hacia adelante hasta la victoria siempre, con tu ejemplo eterno. Descansa en paz.

Tracking Pixel Contents