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Opinión | PENSAMIENTO PERIFÉRICO

Sana envidia alemana

Friedrich Merz, derecha, líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y Markus Soeder, líder de la Unión Social Cristiana (CSU), se dan la mano en la sede del partido CDU en Berlín, Alemania, el domingo 23 de febrero de 2025.

Friedrich Merz, derecha, líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y Markus Soeder, líder de la Unión Social Cristiana (CSU), se dan la mano en la sede del partido CDU en Berlín, Alemania, el domingo 23 de febrero de 2025. / Michael Kappeler/dpa vía AP

El 80 % de los alemanes no ha votado a la extrema derecha. Conviene recordarlo. La fascinación del periodismo por lo nuevo mezclada con el show permanente de los de Steve Banon hace que quede oculto lo evidente. Y los partidos alemanes han actuado en consecuencia. En lugar de ponerse a mirar quién es más amigo del Afd se han puesto de acuerdo los que están más de acuerdo. O los que están de acuerdo en más cosas, la CDU y el SPD. Democracia cristiana y socialdemocracia, las dos fuerzas que junto a los liberales han dado a Alemania y a Europa el período más largo de paz y prosperidad desde que tenemos memoria.

¿Puede decir lo mismo la extrema derecha? ¿Puede decir lo mismo la izquierda dogmática? No pueden, por eso prefieren los gritos y las consignas a las palabras y los argumentos. No son perfectos. Tienen corruptos confesos como Helmut Kohl y por confesar como Gerard Schoeder. Pero ahí siguen. Y ahora se van a poner de acuerdo para que la locomotora vuelva a andar. Tendrán que exigir que los que están creciendo, mientras ellos no lo hacen, den algo de lo que han recibido. Tendrán que armar un ejército que hace 75 años que no tienen. Tendrán que poner orden a la inmigración que necesitan los que no la quieren. Pero ahí están. En marcha. Sin buscar ventaja en la debilidad de los que comparten lo sustancial. Sin tirarse a la cara frases ocurrentes porque a ocurrencias siempre ganan los populistas. Mejor no competir en su terreno.

Desconozco las razones por las que dos partidos que gobiernan juntos Europa ni se hablan en España. No quiero entrar a valorar si fue primero el huevo o la gallina. Pero como europeo siento una sana envidia de los alemanes que más pronto que tarde tendrán el gobierno más sensato de acuerdo con el voto que han emitido. No es poco. Y desde el sur, necesitamos que les salga bien. Lo mejor posible. Porque su futuro es el nuestro. Incluso para los que aprovechan, como el Afd, las debilidades de la UE para intentar rematarla a los pies de Trump. Musk ha sellado otra gran coalición. Nunca se lo agradeceremos lo suficiente.

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