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Opinión | El doctor Ripoll opina

Pedro Luis Ripoll

Pedro Luis Ripoll

Director del Ripoll y De Prado Medical Group, centro de excelencia FIFA

¿Cuándo es necesaria la cirugía en una pubalgia como la de Lamine Yamal?

Pedro Luis Ripoll es director del Ripoll y De Prado Medical Group, clínica especializada en medicina deportiva que posee el exclusivo sello de excelencia FIFA

El doctor Ripoll valora la lesión de Lamine Yamal y Nico Williams

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Pedro Luis Ripoll

Pubalgia: cirugía solo cuando el futbolista pierde la capacidad de rendir por el dolor. En las últimas semanas y meses, algunos jugadores importantes y jóvenes empiezan a quejarse de una dolencia en común: la pubalgia. Jugadores como Nico Williams, que ya lleva unos meses con este problema; Lamine Yamal; o Mastantuono, según ha comunicado recientemente el Real Madrid. La pubalgia es un problema que produce dolor en la sínfisis púbica, justo donde se insertan los músculos aductores, que tienen una potencia enorme y que, frente a la debilidad de la pared abdominal —muy común en los futbolistas—, generan un dolor que resta rendimiento, como es el caso de estos tres jugadores.

No hay que buscar motivos extradeportivos para justificar el bajo rendimiento, como se ha hecho alguna vez. En ninguno de estos jugadores se trata de otra cosa que de un caso típico de pubalgia. Como vemos, los músculos aductores en el futbolista son de una potencia enorme y se insertan todos en apenas un "ladrillo", en la parte anterior de la sínfisis del pubis. Por el contrario, la pared abdominal generalmente es débil, y en ella se puede incluso ubicar una hernia del deportista.

Las posibilidades de intervención quirúrgica del conjunto de estos jugadores, y de cada uno de ellos en particular, están centradas especialmente en dos cuestiones. Primero, si tienen hernia, es más probable que el tratamiento conservador fracase. Asimismo, si la evolución de la tendinopatía del aductor es ya prolongada, hay más posibilidades de que se produzca la necesidad de cirugía.

Fundamentalmente, la cirugía consiste en debilitar los músculos aductores y, por el contrario, fortalecer la pared abdominal. Nunca debe realizarse sin agotar hasta las últimas consecuencias el tratamiento conservador. Pero ni un paso más allá: justo cuando el futbolista empieza a perder la capacidad de rendir por el dolor, nuestra opinión es que debe valorarse la cirugía.

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