Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | Elche CF

David Marín

David Marín

Redactor de Deportes

Entradas Elche-Real Madrid | ¿Por qué lo llamas ticketing cuando quieres decir negocio?

Bragarnik, en la sala de prensa del Martínez Valero

Bragarnik, en la sala de prensa del Martínez Valero / Áxel Álvarez

Con el partido del Real Madrid ya en el (lejano) horizonte es momento de hablar del precio de las entradas. No por placer de criticar, más bien por cierto concepto que ha surgido como excusa desde el club ante el sobrecoste del precio de las mismas, tan evidente como respetable en un libre mercado.

El Elche empezó «pasandopalabra» en los días posteriores a la oficialidad de unos precios que, respecto a los de las últimas temporadas del club franjiverde en Primera, han subido un 90% para abonados. Se le cuestionó al entrenador, que tiene lo mismo que decir en este tema que si a un servidor un amable lector le reprocha el precio de la suscripción, y prefirió centrarse en el partido del momento. Se le preguntó al director general, este con cargo ejecutivo, y escurrió el bulto.

Hasta que la semana pasada emergió «el ticketing» como motivo del subidón de precios. O sea, los ingresos de venta de entradas, para el que ande con el inglés renqueante. A este concepto se acogió el presidente, en privado, y el director general, ante el micrófono de DAZN en la previa del Elche-Real Sociedad. La cosa viene a ser que como se vendieron más abonos de los previstos en las cuentas, hay que subir los precios de las entradas de los dos días del club porque hay menos para vender.

Un argumento que provoca risa... o preocupación. Uno, que de economía mantiene sus notables de la época del instituto, entiende que si se ha ingresado más dinero de lo previsto por abonos no tiene excesivo sentido disparar los precios de las entradas. Y si realmente se cometió un error en las previsiones presupuestarias, un error propio, del club, hubiese sido un detalle de buen propietario asumir ese supuesto descuadre y no cargárselo a tu cliente, el abonado. O quizás todo sea mucho más simple: el equipo va bien, el precio sube y Bragarnik puede tratar con inteligencia a sus abonados y transmitir, a través de su director general, que para que la empresa funcione como funciona hay que mirar por el negocio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents