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Opinión | El mundo por de dentro

El arco mediterráneo desaparece del mapa

Plan Europeo de la Red Ferroviaria de Alta Velocidad

Plan Europeo de la Red Ferroviaria de Alta Velocidad / INFORMACIÓN

¿Dónde están nuestros líderes? ¿Dónde están los partidos mayoritarios y donde los minoritarios? ¿Qué fue de la gran confederación patronal por el arco mediterráneo?¿Qué ha sido de los presidentes de las comunidades autónomas mediterráneas? Nadie dijo nada cuando gran parte de las inversiones europeas pretendían unir Algeciras con Europa, pasando por Madrid. Andalucía se calló a pesar de que su costa mediterránea era la gran perjudicada. Cataluña no quería ser zona de paso hacia el sur Mediterráneo y ya tenía su conexión de alta velocidad garantizada hasta Madrid y entre unas y otras pinzaron a la Comunidad Valenciana que ha tenido atascado el arco mediterráneo en una variante como la de la Encina, compleja pero sencilla para el ministerio de Infraestructuras. Francia ha puesto mil obstáculos para aceptar el AVE español en la línea Barcelona-París, mientras nosotros tenemos las francesas e italiana Ouigo e Iryo.

El pasado día 5, hace ahora 10 días, la representación en España de la Comisión Europea lanzó un comunicado de prensa con un mapa incluido de “Connecting Europe by tren faster”. Un ferrocarril más rápido y conectado en toda Europa. Se propone un plan de acción para el ferrocarril de alta velocidad de aquí a 2040 “Sobre la base de la Red Transeuropea de Transportes (RTE-T), el plan prevé conectar los nodos principales a velocidades de 200 km/h y superiores. Los pasajeros podrán viajar a Berlín y Copenhague en cuatro horas en lugar de las 7 actuales, y de Sofía a Atenas en 6 horas en lugar de las actuales 13 horas y 40 minutos. los nuevos enlaces transfronterizos también permitirán trayectos más rápidos y sencillos( por ejemplo de París a Lisboa a través de Madrid) y una mayor conectividad entre las capitales bálticas”.

España, la única conexión que tiene con Europa es esa, Lisboa-Madrid-París a través de la frontera vasca. El renombrado y subrayado como estratégico, arco mediterráneo no existe: no forma parte de la red transeuropea. Desde España a cualquier otra capital europea hay que pasar por Madrid y París; el arco mediterráneo que se prolongaría más allá de la frontera francesa por el norte de Italia hasta el este de Europa no existe en la red. El entramado ferroviario de alta velocidad en el centro y norte de Europa está bien trazado, pero el sur queda de nuevo marginado. La conexión con Grecia pasa por Berlín y París, la Península Ibérica debería estar conectada desde la frontera con Francia por Cataluña con el norte de Italia, la antigua exYugoslavia y los países del Este europeo. En suma, es una red hecha desde París y Berlín olvidándose de los países del sur. Ahora se trata de líneas de alta velocidad, en principio para pasajeros, pero sin duda la mercancías recorrerán los mismos trazados y eso es un perjuicio enorme para toda la industria y agricultura española.

Para conseguir esa red de transporte de alta velocidad la Comisión propone “cuatro líneas de actuación clave: 1-eliminar los cuellos de botella transfronterizos mediante plazos vinculantes que deben fijarse de aquí a 2027 y la identificación de opciones para velocidades más altas incluso muy por encima de los 250 km/h cuando sea económicamente viable; 2-desarrollar una estrategia de financiación coordinada, que incluya un diálogo estratégico con los Estados miembros, la industria y los financiadores que conduzcan a un pacto ferroviario de alta velocidad para movilizar la inversión necesaria; 3-mejorar las condiciones para que la industria y los operadores ferroviarios inviertan, desarrollen soluciones innovadoras y operen de manera competitiva, en particular a través de un entorno regulador más atractivo, mediante la mejora de los sistemas transfronterizos de reserva y venta de billetes, (.....) y el fomento de la I+D y de la cooperación en soluciones modulables: 4-reforzar la gobernanza a escala de la Unión Europea, exigiendo a los gestores de infraestructuras que coordinen la capacidad de los servicios transfronterizos de larga distancia y facilitando la normalización y las autorizaciones”.

El ministro de Transporte y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, es el que más en serio se ha tomado el valor estratégico del arco mediterráneo pero no vemos movimiento entre los europarlamentarios de los partidos mayoritarios ni los representantes autonómicos. Ni España, ni los países del sur de Europa deben dejar pasar esta oportunidad de reforzar su línea de alta velocidad de transporte de mercancías y en general de mejorar la competitividad en el turismo, en la industria y en la agricultura. Hay que poner el arco mediterráneo en el mapa europeo.

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