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Opinión | Opinions des d’Elx

Pérez Llorca accede a la Generalitat y Mazón, a un «pisito» en la Explanada

La primera maratón Elche-Alicante, que salió desde la capital del Baix Vinalopó.

La primera maratón Elche-Alicante, que salió desde la capital del Baix Vinalopó. / Matías Segarra

Este pasado martes, día 2 de diciembre, Juan Francisco Pérez Llorca ha tomado posesión como nuevo president de la Generalitat Valenciana. Lo ha hecho tras recibir, la semana pasada, los votos del PP y Vox en Les Corts Valencianes, tras la tardía dimisión de Carlos Mazón.

Su elección responde a un pacto, no escrito pero evidente, entre ambas derechas. Ninguna de ellas deseaba dar la oportunidad, al pueblo valenciano, de que, tras la dana y el vergonzoso comportamiento del Consell, se pudieran celebrar elecciones autonómicas adelantadas, ante la grave situación en la que el País Valencià se encontraba, desde aquel lejano 29 de octubre de 2024.

El único problema era guardar las formas. Para el PP, hacer los cambios mínimos y obligados y para Vox, que el nuevo candidato mostrara su aceptación, y sumisión, a su discurso negacionista e insolidario. Un escenario que recuerda aquello de que «todo cambie para que todo siga igual», que tan bien describió Lampedusa en El Gatopardo.

Para el PP, Pérez Llorca es lo más parecido a Mazón. Ha sido su portavoz parlamentario y, lo peor, ha sido su tapadera ante el deleznable comportamiento de éste en todo el proceso después de la dana. Que ahora intente aparecer como alguien ajeno a dicha situación es poco creíble. Ha sido uno de los colaboradores necesarios en este horrible año transcurrido a nivel institucional valenciano.

Para Vox, la situación es espléndida. Tiene al PP casi «cautivo y desarmado». Con tal de que le votaran, Pérez Llorca asumió, en su discurso, todos los planteamientos de la extrema derecha. Poco más y los deja sin argumentario. Es lo que tiene la fe del converso. Vox no se sienta en el Consell, porque no quiere obligaciones, pero sí se nota en su gestión. Ni a Fernando VII se las ponían mejor. Mandan, desde la puerta de atrás y sin pegar golpe, y sus planteamientos ideológicos los desarrolla el PP y, encima, suben en las encuestas. Es casi imposible mejorar la situación.

Y, mientras este nuevo escenario se pone en marcha, Carlos Mazón no está parado. Dimitió, de mala gana, como president de la Generalitat, pero se mantiene como diputado para estar aforado, y no tener que ir a declarar ante la jueza de Catarroja. Debe tener verdadero pánico a colaborar con la Justicia, porque ofreciéndoselo por tres veces acudir voluntariamente se ha negado.

Vídeo de la llegada de Carlos Mazón al Cecopi el 29-O

Vídeo de la llegada de Carlos Mazón al Cecopi el 29-O / Redacción

Y es curioso que, tras la poca prisa que demostró para acudir al Cecopi, lo rápido que ha sido para pedir que se le apliquen todas las prebendas de la Ley de Expresidentes de la Generalitat Valenciana. El mismo día que cesaba, se publicaba que Mazón dispondría de un despacho en un piso frente a la Explanada de Alicante, coche oficial, chófer, escolta y dos asesores, elegidos por él, todo ello pagado por la Generalitat y para toda la vida. Un chollo de categoría y, además, seguirá cobrando como diputado, más un complemento que le acaban de aprobar sus compañeros de grupo del PP. Y aún podría pedir incorporarse al Consell Jurídic Consultiu y tener así, otros 75.000 euros anuales, durante otros dos años y medio más.

Que a un irresponsable político como éste, que ha tenido que dimitir por lo que ha tenido que dimitir, con el daño que ha hecho a muchísima gente, y a la propia institución de la Generalitat, tengamos que pagarle, encima, esa vida de «rajá» es una muestra de que muchas cosas tienen que cambiar en la política para que el desapego de la población hacia ella no continúe como ahora.

Casos como éste deberían estar previstos en la ley para que no se pudieran premiar comportamientos tan indignos. Es ésta una ley que se aprobó con los votos de PSOE y PP, sólo Esquerra Unida votó en contra de ella. Necesita una reforma seria. Supuestos como los de Mazón, que pueden volver a ocurrir, deberían impedir que se pudieran beneficiar personajes que no se lo merecen. Y es triste comprobar que, con los impuestos, incluso de los familiares de la dana, se le pagan estas prebendas al responsable político que se despreocupó de todos ellos ese día.

Un Mazón al que, por cierto, el alcalde de Elx ha estado apoyando hasta el último día, de forma incomprensible. Hasta fue a jalearle en plena agonía final, cuando ya era público el poco ejemplar comportamiento político que había tenido. Hizo quedar mal a Elx con esa muestra de «adhesión inquebrantable». Todo un ejemplo de «amistades peligrosas». Esperemos sepa trabajar mejor con Pérez Llorca. Queda poco mandato y casi todo lo prometido está sólo en eso, prometido.

Un éxito sí parece haber sido la maratón entre Elx y Alicante, que los alcaldes hicieron en coche. Curioso que esto sea lo único que se ha hecho, de todos los cantos de sirena que anunciaron, a dúo, Barcala y Ruz hace tiempo, sobre proyectos entre ambas ciudades. Más deberían preocuparse ambos alcaldes, ya puestos, por intentar revitalizar los proyectos, por ejemplo, sobre el olvidado Plan de Acción Territorial entre ambas comarcas, y donde la Generalitat debía implicarse. Tal vez así podríamos conseguir que una parte de las inversiones en la zona, también recayeran en nuestro municipio. Y no sólo tener que conformarnos, por ejemplo, con unos autobuses pintados de tranvía mientras en Alicante se invierten cientos de millones en un TRAM con cada vez mayor éxito. Por no citar otros ejemplos.

Ése también es un maratón que debería conseguirse, que ya es hora.

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