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Vicente Castelló, embajador de la cocina alicantina

Vicente Castelló y Vicentina Such, en una imagen de archivo

Vicente Castelló y Vicentina Such, en una imagen de archivo / INFORMACIÓN

Entrar en el Nou Manolín es adentrarse en la historia de la gastronomía alicantina. Y no solo porque ha sido —y sigue siendo— altavoz de la cocina de excelencia, sino porque forma parte de nuestras celebraciones y recuerdos, esos que tantos hemos compartido alrededor de su emblemática barra.

Al frente de ella, Vicente Castelló, el maestro que realzó nuestra tradición culinaria y elevó el Nou Manolín a lugar de peregrinaje para los amantes del buen comer. Lo hizo ofreciéndonos productos frescos de primera calidad, respetando la identidad de nuestra tierra y sin pretensiones: “Las cosas más sencillas, estando pendientes, funcionan siempre”, decía. Y así lo hizo. Aquella sencilla barra de madera se convertía en la más admirada dentro y fuera del país.

Premio Nacional de Gastronomía a Toda una Vida (2018), entre otros muchos reconocimientos, más de medio siglo después de la apertura del Nou Manolín, el buen hacer y la cocina propia y singular de Vicente continúa siendo escuela para las nuevas generaciones. Embajador de nuestras raíces mediterráneas, ha ayudado a forjar el camino que nos ha llevado a que hoy Alicante ostente la capitalidad española de la gastronomía.

Por todo ello, la ciudad está en deuda y el Ayuntamiento le otorgará una calle con su nombre en reconocimiento a su trayectoria ejemplar. Será el próximo día 15 de diciembre, en las inmediaciones del restaurante que fundó. Esa calle simbolizará el agradecimiento de todos los alicantinos al maestro que tantos sabores y recuerdos nos sigue regalando.

Gracias, Vicente.

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