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Opinión | La Atalaya

Toni Cabot

Toni Cabot

Director de INFORMACIÓN

El engaño aumenta

A través de su viñeta, la siempre perspicaz mirada de Enrique ahonda en la cuestión del escándalo de las viviendas oficiales yendo un paso más allá: en la que publicamos este lunes, su particular ‘blasillo’ se dirige al compañero de paseo con una oportuna reflexión:

-“¿Para cuándo la construcción de viviendas protegidas de chanchullos en las adjudicaciones?”

El caso de la urbanización Les Naus, desvelado la semana pasada por este periódico, que, de momento, se ha cobrado la dimisión de la concejal de Urbanismo y de una directora general del Ayuntamiento alicantino, amén de suspender de empleo y sueldo a un técnico de la Conselleria de Vivienda, no solo detalla su gravedad por la manera en que se adjudicaron muchos apartamentos, también retrata y colocará donde corresponde a aquellos que, lejos de utilizarla como hogar habitual, se apropiaron del espacio con la idea de especular a través del alquiler, el pase o la posterior venta.

Casos de este pelo van aflorando en el curso de la investigación iniciada por este periódico, un asunto que ha calado como pocos en el día a día de la sociedad alicantina, martirizada, como todas, por la dificultad que encuentran jóvenes y familias con ingresos medios o bajos para acceder a una vivienda.

Solo restaba constatar que, a la falta de suelo disponible para la construcción de pisos asequibles, a la lentitud administrativa en el proceso de concesión de suelo y en los permisos de construcción o a la dificultad añadida que supone la demanda creciente de nuevos hogares provocada por el incremento de la población, aparezca la picaresca abriendo la puerta al fraude para que campe a sus anchas.

De ahí la importancia no sólo de una legislación clara, sino de un control y posterior inspección en la asignación de viviendas, donde debería primar un ‘ranking de necesidad’ que ayude a sortear trampas y a elegir con mayor justicia quién debe ocuparlas.

Sin vigilancia y medidas efectivas, la pillería ejercerá de avanzadilla del engaño para caminar por delante de la legislación, obligada, sí o sí, a endurecerse con una normativa contundente que entorpezca los planes a todos esos avispados en lugares de influencia.

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