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Opinión | Opinions des d'Elx

¡Qué cruz tenemos con este ayuntamiento!

El PP de Elche asegura que "el PSOE deja de lado a la familia de Ramón Pastor" en la inauguración del Paseo de Germanías

El PP de Elche asegura que "el PSOE deja de lado a la familia de Ramón Pastor" en la inauguración del Paseo de Germanías / ÁXEL ÁLVAREZ

El Ayuntamiento de Elx ha aprobado, con los votos de PP y Vox, iniciar el procedimiento para declarar la antigua Cruz de los Caídos, como Bien de Relevancia Local. Lo ha hecho en el pleno municipal celebrado el pasado lunes 23 de febrero. Qué mejor fecha, habrán pensado los proponentes, para tal declaración. De golpe de Estado a golpe de Estado y tiro porque me toca. Hay añoranzas, y casualidades, que son muy descriptivas.

Hay que recordar que, la citada Cruz, fue inaugurada en agosto de 1944, por los gobernadores, civil y militar, nombrados por el franquismo, entre otras autoridades del denominado Movimiento y con la presencia del alcalde impuesto por la dictadura. La reseña del acto, publicada en Información del 13-8-44, y las fotografías del mismo, que se encuentran en la Cátedra Pedro Ibarra, dan cuenta de lo que se quería representar con aquello y a quién se quería honrar con dicha cruz. Y así fue durante los 40 años de la dictadura.

Es una cruz que se erigió para homenajear a los “caídos” del bando vencedor en la guerra civil. Solo a ellos. Siempre se utilizó para recordar quién había ganado y humillar, permanentemente, a quién la había perdido. Y eso que estos últimos lo hicieron defendiendo al gobierno legítimo que representaba la República, y que fue violentado por el golpe de Estado de 1936, encarnado por Franco y otros militares traidores a su juramento. Recordemos que la placa que llevaba decía: "A los caídos por Dios y por España". Esta placa y otros signos de su origen fascista sólo fue posible eliminarlos con la llegada de la democracia.

Con la aprobación de las leyes sobre Memoria Histórica de 2007 y la de Memoria Democrática, de 2022, se ha buscado, como dice, textualmente, esta última en su Preámbulo: "La memoria de las víctimas del golpe de Estado, la Guerra de España y la dictadura franquista, su reconocimiento, reparación y dignificación, representa, por tanto, un inexcusable deber moral en la vida política y es signo de la calidad de la democracia. La historia no puede construirse desde el olvido y el silencio de los vencidos…". Tengamos en cuenta que, por el contrario, las víctimas del bando vencedor gozaron de todo el reconocimiento posible durante el franquismo, con exclusión y desprecio al resto de víctimas. Para superar esta división se hizo esta Ley a la que, por cierto, PP y Vox, entre otros, votaron en contra. Con razón han ido aprobando, a partir de sus victorias en diferentes autonomías, nuevas leyes que derogan aquellas que tendían al reconocimiento a las víctimas olvidadas y a evitar situaciones de división o humillación de unos sobre otros. Se han inventado las denominadas leyes de concordia para mantenerse equidistantes y blanquear a la dictadura franquista, justificando hasta el sangriento golpe militar que dieron en 1936. Así lo han hecho también en el País Valenciano tras la imposición de Vox, que el PP aceptó gustosamente, para investir a Carlos Mazón en su momento.

Es verdad que, tras aquellas leyes que pretendían superar la división existente, se quería avanzar en la supresión de cuestiones que recordaran esa situación, y así fue en muchas ciudades. Lamentablemente, en Elx, no se hizo así con esta cruz, y la indecisión o, claramente, el miedo, influyeron en ir dejando, siempre para más adelante, este tema. Al final se perdieron las elecciones y, con la llegada de Pablo Ruz acompañado de Vox, se revirtió el intento postrero para suprimir dicha cruz, aprovechando la remodelación del Passeig de Germaníes.

Inauguración del remodelado jardín central del Paseo de Germanías, el Jardín de la Concordia.  | ÁXEL ÁLVAREZ

Inauguración del remodelado jardín central del Paseo de Germanías, el Jardín de la Concordia. | ÁXEL ÁLVAREZ / Áxel Álvarez

Las derechas no sólo la mantuvieron, en contraposición a lo expresado por el Defensor del Pueblo y la petición de muchos ciudadanos y colectivos democráticos, sino que, ahora, aprueban su declaración como Bien de Relevancia Local. Y, cuidado, después de escuchar a la portavoz de Vox, Sra. Rodil, cualquier día pueden pedir que aquello sea BIC o, incluso, Patrimonio de la Humanidad. La defensa que hizo del tema, que recordaba tiempos pasados, rompía el intento de blanqueamiento que Ruz pretendía. Y es que, por mucho que se intente camuflar, esta cruz está marcada por sus orígenes y es algo por lo que no debería continuar y, mucho menos, ser ensalzada con reconocimientos como los que se acaban de aprobar, ya que dan toda la impresión de querer perpetuar la división y la humillación a los que perdieron una guerra que ellos no provocaron. A estas alturas, comportamientos como éstos solo pueden responder a la nostalgia o el revanchismo.

Es lamentable que Elx sea noticia por estas actitudes tan retrógradas, que se unen a las habituales proclamas racistas y xenófobas que PP y Vox pronuncian en los plenos. Querer hacer creer que defienden la Cruz de los Caídos por su carácter religioso, choca con esos mensajes, tan poco cristianos, que expresan cuando hablan de los emigrantes y las políticas de regularización, que hasta el Papa y la CEE defienden. Y es que lo que PP y Vox practican en Elx es un cristianismo selectivo, siempre supeditado a su defensa de políticas reaccionarias e intolerantes, de lo que la defensa de esta Cruz es una muestra destacada.

Actitudes de este tipo rompen la tradición de Elx, y de su Ayuntamiento, que siempre han apostado por una política de acogida e integración, gracias a la cual hemos crecido como municipio y nos permite una imagen de sociedad moderna y avanzada que, actitudes como las que, ahora, se están viendo en los plenos, están echando a perder.

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