Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | Cine | Crítica

Un musical insólito

El testamento de Ann Lee

El testamento de Ann Lee

El testamento de Ann Lee

★★★

Dirección: Mona Fastvold

Reparto: Amanda Seyfried

Quienes vimos hace dos años Polvo serán, la película de Carlos Marqués-Marcet sobre la eutanasia, no olvidamos aquellas coreografías de La Veronal que ilustraban la música de María Arnal y nos introducían en un ambiente entre onírico y surreal. Pues bien, el prólogo de El testamento de Ann Lee nos hace entrar en un código parecido. La paradoja en esta ocasión brota de que estamos en una película de época, ambientada hace trescientos años, y sin embargo la propuesta no puede ser más contemporánea.

Basada en hechos reales, El testamento de Ann Lee se centra en esta líder religiosa, fundadora del movimiento Shaker a finales de la década de 1770. Sus seguidores la consideraban lo más parecido a un Jesucristo femenino, y fue capaz de construir una de las sociedades utópicas más grandes de Estados Unidos.

Los creadores de El brutalista dirigen y escriben este musical de época, como ocurría en aquella, a lo grande. La propuesta narra el viaje religioso y espiritual de la líder religiosa desde su Manchester natal hasta Nueva Inglaterra en los Estados Unidos, realizando una inmersión en el día a día del grupo. Hemos de advertir que se trata de una película exigente, y que sus 136 minutos pueden resultar fatigosos para espectadores no avisados. Su grandeza visual es innegable, en particular esos interludios musicales capaces de contagiarnos una atmósfera tan insólita como hipnótica. Destaca la entrega absoluta de su protagonista, Amanda Seyfried.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents