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Opinión | La pluma y el diván

Acompañante

Acompañante.

Acompañante.

La soledad es una de las situaciones más aterrantes para la inmensa mayoría de los mortales, con excepción de aquellos que, por características muy singulares, prefieren vivir en ella.

La persona solitaria suele ser introvertida, meditabunda, asocial, amante del silencio y la intimidad en su estado puro. Muchos solitarios descubren el calor humano fortuitamente y se cambian de bando. Pero la soledad es tan abrumadora que queremos esquivarla a la menor sospecha de que se encuentra al acecho.

La verdadera maldad de la soledad no radica en esa minoría de personas que la buscan y llegan a disfrutarla, sino en esas otras que, aun huyendo de ella, se la van encontrando a cada paso que dan.

Puede que carezcan de las habilidades suficientes para interrelacionar con otros que sintonicen con sus gustos, aficiones y querencias. El perfil del solitario obligado está asociado a la pérdida de sus seres cercanos y la incapacidad de rehacer su vida. El sentimiento de soledad se afianza y con el tiempo se sienten absolutamente incapaces de salir de ella.

Las personas que, sin quererlo, se quedan solas, cambian su estilo de vida y renuncian a muchas de las satisfacciones que antaño tenían en sus vidas. Las costumbres que se adquieren en compañía son difícilmente compaginables con la soledad.

Quien aprende a viajar acompañado se siente imposibilitado a hacerlo si no cuenta con alguien que le endulce el viaje, que le dé conversación, que le explique y le relate curiosidades de los lugares que visita, que lo anime a descubrir rincones especiales, que encienda la ilusión de seguir descubriendo el mundo.

Hay quien no puede ir de compras sin que le asesoren y por ello recurre al personal shopper, quien necesita de apoyo constante para tomar decisiones y para ello recurre al personal coach, y quien no hace ejercicio físico si no cuenta con un personal trainer.

Ahora, en esta época de emprendedores, habría que apostar por una nueva profesión que cubriera la necesidad de aquellos que tienen que viajar al amparo de alguien. Para ello podemos crear la figura del personal travel, el acompañante ideal para sus viajes de ensueño.

El personal travel es el encargado de planificar todo el viaje de las personas que no pueden, no quieren, no saben o no se atreven a viajar solas y necesitan un acompañante. Lo principal es que el personal travel posea una serie de cualidades que lo hagan imprescindible, contando con una educación exquisita, una vasta cultura, una buena conversación, dominio de idiomas, mucho poder de adaptación y, sobre todo, discreción. Si alguien se anima a salir de la soledad viajando, que no dude en esta alternativa.

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