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Opinión | Crítica | Teatro

Sobresaliente comedianta

La actriz Anabel Alonso interpreta a la desesperada Murielle en ‘La mujer rota’

La actriz Anabel Alonso interpreta a la desesperada Murielle en ‘La mujer rota’ / Javier Naval

"La mujer rota"

★★★★

De Simone de Beauvoir

Actriz: Anabel Alonso

La influyente filósofa existencialista, escritora y feminista francesa Simone de Beauvoir público en 1967 un libro de tres relatos sobre las crisis de mujeres de mediana edad al perder sus roles tradicionales de esposas/madres. Se exploran la pérdida de identidad, la soledad, la frustración y la lucha interna. La incomprensión, la infidelidad, la desolación, el fracaso del modelo tradicional de familia y el paso del tiempo habitan en La mujer rota, según la adaptación de Heidi Steinhardt, también responsable que ha dirigido a la popular Anabel Alonso, una actriz con intensa y lenguaraz labor que asume los caracteres psicológicos, físicos y sociológicos del exigente papel. El recital interpretativo demuestra un gran desparpajo, dominio del terreno más o menos histriónico y cambios rápidos con una amplitud de registros y precisión. La escritora cuestionó las normas de género, como construcción social, y afirmó: «No se nace mujer, se llega a serlo».

La protagonista acoge la angustia, el deterioro o la acidez histérica con veterana capacidad de gran comedianta ante los espectadores del Principal de Alicante. Interpreta las tormentas del pasado y del presente, y el porvenir ofrece un color grisáceo en relación con el entorno. Imaginen una noche de Fin de Año y la gente de fiesta… Una mujer abandonada no puede pegar el ojo. Brotan recuerdos. Sus padres, su hermano, el portero, una tía o alguna amiga. Ha tenido dos maridos y un par de hijos, uno de los cuales se suicidó. El fracaso brilla en todas las facetas de su existencia. El tragicómico sentido teatral del texto y de la dirección admite numerosas acciones y que Anabel Alonso evoque la voz y la ligera presencia de cada uno de esos personajes. Constan, así, el tedio, el rencor y la desesperanza. El sentimiento de culpa en un monólogo dramático dentro de la obra. Muy aplaudido. O la estructura que limita la realización de la mujer al ámbito conyugal y familiar. Los tiempos cambian. Pero siempre perviven determinadas realidades.

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