Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | La medular

Quién sabe

Los jugadores del Elche celebran el gol al Valencia

Los jugadores del Elche celebran el gol al Valencia / Héctor Fuentes

Ahora que el miedo inquieta más, cobran más importancia las palabras de Eder Sarabia, el pasado lunes, en la previa del Betis: “Me decía mi mujer: ‘No pienses en resultados, porque al final no salen los que tú quieres’”. Porque, a estas alturas, ¿quién sabe con certeza qué dos equipos acompañarán al Oviedo a Segunda?

Es cierto que hoy la presión es mayor. Pero la pura realidad es que solo quedan seis puntos, el Elche se asoma al abismo y el domingo espera Bordalás, un sabio estratega en medir los ritmos del partido. Entonces, la cuestión es clara: ¿adaptarse al partido que quiere el Getafe o sostener el propio?

Mi amigo Salva, socio franjiverde, salió desesperado del Martínez Valero, con impotencia por la habilidad del Alavés para llevar el partido a su terreno. Claro que el que dirigía los hilos era Quique Sánchez Flores, otro maestro en cómo adaptarse a cada contexto.

La sensación es que Sarabia ha entendido la lección: poner foco en estar concentrados, sostener una identidad propia incluso con presión, valentía sin estridencias. Que Dituro, Affengruber, Villar y Rodríguez marquen el camino. Es decir, no pasa nada por resguardarse más con tres centrales a estas alturas. Porque una cosa es no vivir esclavo del resultado inmediato y otra renunciar a hacer todo lo posible.

Eder Sarabia da indicaciones a sus futbolistas en La Cartuja, el pasado martes.

Eder Sarabia da indicaciones a sus futbolistas en La Cartuja, el pasado martes. / Europa Press

“Si hay algo que no has trabajado, ahora, de repente, por querer dar dos charlas, no va a entrar”, recordaba en la misma comparecencia el entrenador vasco. Ahí hay una verdad enorme: no improvisar calma cuando llega la presión. La serenidad, que puede decidir el domingo, no aparece de repente. Se entrena mucho antes de que llegue el miedo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents