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Opinión | Lo que se aprende leyendo

Martín Sevilla

Martín Sevilla

Catedrático de Política Económica de la UA

Elche y la vivienda. Los nuevos planes urbanísticos y la situación de la ciudad (y III)

Una vista de edificios de Elche.

Una vista de edificios de Elche. / Antonio Amorós

Frente a la situación de Alicante, con sus problemas respecto a la construcción de viviendas protegidas en Les Naus, Elche aparece como un lugar donde se ha logrado un cierto equilibrio entre la construcción de vivienda, alquileres y expansión urbana. Los datos presentados por el Ayuntamiento parecen avalar esa opinión. ¿O no es así?

La multiplicación de las inmobiliarias que ha tenido lugar en Elche durante los últimos años ha venido a dar la sensación de una oferta creciente de viviendas en nuestro municipio que se concilia mal con los ritmos de construcción. No se puede decir que tengamos una oferta suficiente como para que se haya presionado a la baja tanto las ventas como el alquiler. Y es que, a pesar de que los mercados de la vivienda son locales, muchas de las tendencias y expectativas de los precios se trasmiten rápidamente por contagio.

¿Sería posible que los demandantes de viviendas en Alicante se vinieran a Elche debido a que la cantidad de viviendas ofrecidas y sus precios fueran menores? Tampoco es tanta la distancia entre las dos ciudades. Pero seamos prácticos. Los sistemas de comunicaciones y las condiciones del tráfico no parece que marquen la mejor solución para este tipo de intercambio.

El sistema ferroviario es un buen ejemplo de lo incomprensible que se hace contemplar nuestro sistema metropolitano y eso a pesar de que Barcala y Ruz se reunieron … No sé hace ya cuántos meses. No cabe duda de que mirar los problemas solamente centrados en las cuestiones localistas, no va a favorecer las estrategias de nuestro futuro, por lo que, de vez en cuando, habría que intentar contemplar los problemas metropolitanos como lo que son, y tratar de dar soluciones conjuntas.

Pero sí que es cierto que la puesta en marcha de la revisión del Plan General de Alicante ha abierto una oportunidad para reflexionar de nuevo acerca de los problemas metropolitanos. Parece que, en Elche, el equipo de gobierno no contempla a corto plazo tratar unos temas que se cuelan por los linderos del término municipal. Creo que es respetable la opinión de muchos profesionales del urbanismo en Elche acerca de que no es necesaria la revisión del Plan General atendiendo a las necesidades de calificación de nuevos espacios para la construcción de viviendas.

La gran cantidad y variedad de zonas de desarrollo que posibilita el Plan General de 1998 y sus modificaciones parciales parece que son suficientes para que exista suelo edificable disponible, si el Ayuntamiento no entorpece su desarrollo, para un buen número de años. El ritmo de crecimiento de nuestra población y la demanda de viviendas no tendría que ser el motivo de los posibles cambios. En cierta medida, la clave de nuestros problemas habitacionales no responde a esa situación sino a cómo los afrontan las personas, las empresas y las instituciones.

Por el lado de la oferta, las claves están en los promotores y las empresas constructoras. Nadie invierte su dinero y su trabajo si no tiene unas mínimas garantías de que el esfuerzo tiene su recompensa y, aparte de los especuladores, no creo que la coyuntura, y la estabilidad legislativa, haya favorecido al desarrollo del sector. Por su parte ninguna excusa se puede utilizar para asombrarnos de cómo ha actuado el sector público en el ámbito de la promoción de viviendas públicas. Ver el comportamiento de la Sareb o de las promociones del Ayuntamiento de Elche, ajenas por completo a la solución habitacional de los más desfavorecidos, no nos permite ver el futuro con esperanza.

Por el lado de la demanda más prioritaria, el problema de las personas con menores ingresos difícilmente va a tener una respuesta adecuada con los niveles de precios y las condiciones crediticias de los bancos. Sin ninguna duda, los Planes de Vivienda Municipales deben de aprovechar tanto su disponibilidad de suelo propiedad municipal como el nuevo Plan de la Vivienda estatal y el autonómico, aunque sin necesidad de tanta alharaca y con más seriedad.

Si esto es así, ¿no nos hace falta cambiar el Plan General en Elche? ¿Puede Elche solo solucionar sus problemas con una mejor iniciativa municipal? Cuando vemos que, por la ocupación del suelo en las campas del aeropuerto por una miríada de automóviles, el alcalde se plantea cambiar el Plan General (¿hace falta para esto?), no creo que quepa mucha duda de que los grandes temas de comunicaciones metropolitanas precisan de una revisión de alcance para la previsión de nuestro futuro. Por poner de ejemplo algunas cuestiones relevantes de calado, resaltemos las redes ferroviarias (AVE, Corredor Mediterráneo, «Cercanías», Aeropuerto o TRAM). Difícilmente vamos a tener presencia en las decisiones de otros organismos si nosotros mismos consideramos que no tenemos ninguna propuesta a hacer. El Plan General de Alicante sí que hace propuestas

Siempre he pensado que, si haces propuestas, es posible que te las cambien. Pero también he pensado que, si no las haces, sin duda, las decisiones otros las tomarán por ti. Y Elche tiene una larga experiencia en estas situaciones que el Ayuntamiento no debe ignorar.

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