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Opinión | Esto no es un cuaderno

¡Qué tía la IA!

El último pleno celebrado en Elche, y al que siguió otro extraordinario, el pasado 5 de mayo.

El último pleno celebrado en Elche, y al que siguió otro extraordinario, el pasado 5 de mayo. / ÁXEL ÁLVAREZ

"La estupidez insiste siempre".

La peste (1947), novela de Albert Camus

Cuentan (el mismo protagonista, sin ir más lejos) que el presidente canario, Fernando Clavijo, recurrió a la Inteligencia Artificial (IA) para enterarse de si los eventuales ratones supuestamente portadores del hantavirus de los Andes que pudiera haber habido en el crucero ese de los apestados podían nadar varias millas desde el barco hasta las costas de Tenerife e infectar a sus habitantes, y de allí seguir nadando y llegar a las otras islas, y así hasta el infinito y más allá. Una posibilidad que el mandatario creyó plausible tras la consulta al santo algoritmo.

Todas las posibilidades están abiertas, aseguró Clavijo (que es economista y no biólogo ni zoólogo, y de ahí que recurriera a ChartGPT). Seguramente tenía in mente una imagen propia de la película Nosferatu (1922) de Murnau, o de posteriores versiones del mito del vampiro y la invasión de ratas pestilentes que llevó consigo. Por fortuna, no ha habido asalto (que se sepa) de roedores nadadores y la crisis sanitaria se resolvió sin mayores consecuencias (al menos por el momento), para desconsuelo de agoreros.

Y es que la IA no siempre es una consejera fiable y no hay que creerla a pies juntillas porque engaña y engatusa a todas horas. Ya se trate de los ratones nadadores o de, pongamos por caso, la política local ilicitana. Veamos algunos casos prácticos. Ahora que falta justo un año para las próximas elecciones municipales, preguntemos a ChatGPT si con la gestión realizada hasta ahora por el alcalde, Pablo Ruz, lo mucho que ha hecho pero también lo mucho que le queda por hacer, con sus aciertos y errores, su alta exposición en las redes sociales y su amor por Elche y la Mare de Déu, tiene perspectivas de repetir en el cargo. Respuesta del chatbot:

«A un año de las municipales, da la impresión de que Pablo Ruz llega en una posición relativamente fuerte para intentar repetir, aunque todavía no se puede hablar de una reelección encarrilada. En política local pesa mucho más la percepción diaria de gestión que las siglas nacionales, y ahí Ruz ha conseguido varias cosas importantes». A saber, apunta la IA: «Tiene una presencia pública muy alta y constante; ha construido una imagen de alcalde muy implicado en la ciudad y en sus símbolos; comunica mucho y muy rápido, especialmente en redes, y ha logrado instalar la idea de que Elche se mueve y de que hay proyectos en marcha».

Pero no todo son lisonjas para Ruz por parte de ChatGPT: «También tiene varios riesgos claros. Uno es precisamente esa sobreexposición. La hiperpresencia en redes le da notoriedad, pero también desgaste. Parte de la crítica local ya habla de una política muy basada en imagen y comunicación institucional personalizada. Si la sensación acaba siendo mucho vídeo y menos resultados, eso puede erosionarle. En varios de esos asuntos, la oposición intenta transmitir que hay más anuncio que ejecución».

Y su simbiosis con Vox, ¿le puede ayudar a captar votantes de ese partido o por el contrario le perjudicará entre el electorado más centrista? Respuesta: «Hasta ahora Ruz ha intentado mantener un perfil más institucional y moderado que el de algunos episodios protagonizados por Vox, marcando distancias en ciertos temas. Eso probablemente le ayuda a conservar votante centrista, pero también le obliga a equilibrar continuamente su gobierno».

No queda clara del todo la cosa. Así que recurramos a otro oráculo algorítmico, en este caso de la competencia. Esto es lo que nos dice Gemini al respecto: «A día de hoy, la coalición entre el Partido Popular y Vox en Elche muestra una solidez notable, resistiendo incluso los terremotos políticos que afectaron a otras administraciones. A diferencia de lo que ocurrió en la Generalitat Valenciana en el verano de 2024, donde Vox rompió con el PP por el reparto de menores migrantes, el gobierno municipal ilicitano se ha mantenido como un islote de estabilidad».

Ahonda en ello el asistente de IA de Google, por si no quedaba claro: «Hasta ahora, Pablo Ruz y Aurora Rodil han conseguido algo que no se vio en la Generalitat: ser una roca». Símil que precisamente enlaza con la segunda acepción de islote en el DRAE: «Peñasco muy grande, rodeado de mar». Y ya sabemos (Mateo 7:24) que el hombre prudente construye su casa sobre una sólida roca. Abunda en esa pastoril escena: «Mientras otros pactos PP-Vox volaban por los aires, en Elche han aprobado los presupuestos de 2026 con una sonrisa y sin fisuras públicas graves».

Gemini, ya plenamente imbuido de la hermenéutica de la política local, acomete algo que denomina la política de las cosas del alcalde: «Ruz es un maestro del micro-urbanismo. El electorado ilicitano suele premiar que las calles estén limpias, que haya flores en los puentes y que se terminen proyectos como la reforma de los mercados o la Ronda Sur». Cuando se acaben, claro. Y prosigue clarificando el paradigma del voto refugio: «Para muchos votantes de centro-derecha, la estabilidad es un valor en sí mismo. Ver que el Ayuntamiento no es un caos les da seguridad».

Pero, ay, siempre hay peros y eso a la IA no se le escapa: «Sin embargo, el riesgo de mimetización [entre PP y Vox] es real y ya está pasando factura. El reciente apoyo de Pablo Ruz a la moción contra la ley del aborto en marzo de 2026 ha sido un punto de inflexión», advierte Gemini. El hecho de que el PP nacional se desmarcase de la postura del alcalde al apoyar la propuesta de sus coaligados (aunque atenuó su postura antiabortista en el posterior pleno extraordinario solicitado por el PSOE), «indica que el alcalde ha cruzado una línea que puede espantar al votante moderado. El discurso de Vox es pegajoso: si Ruz lo abraza para mantener tranquila a Rodil, corre el riesgo de dejar de parecer ese alcalde para todos y empezar a parecer un alcalde de trinchera».

¿Y qué hace la oposición? De nuevo Gemini en acción: «Héctor Díez (PSOE) está sabiendo explotar esto muy bien con su Agenda Vamos. Su mensaje es simple: Ruz es igual que Vox. Si la izquierda logra convencer al electorado de que votar PP es, en la práctica, votar las políticas más duras de Vox, la imagen de moderación de Ruz se evaporará antes de 2027».

Sin embargo, antes de que la euforia prenda en el candidato in pectore socialista, ChatGPT sentencia: «Hoy parece más probable que Ruz siga siendo el candidato favorito a la alcaldía que lo contrario. No porque exista unanimidad sobre su gestión -ni mucho menos- sino porque el PP local parece sólido, Ruz tiene liderazgo claro, la oposición todavía no parece haber construido un relato alternativo suficientemente potente, y él domina bastante bien el terreno mediático y emocional de la política municipal».

Y apunta, como corolario: «La clave probablemente estará en si, de aquí a las elecciones, Ruz consigue transformar esa narrativa de actividad en una percepción más tangible de resultados concretos en el día a día de la ciudad. En municipales, muchas veces no gana quien promete más, sino quien consigue que la gente sienta que la ciudad va en la dirección correcta, aunque quede mucho por hacer».

Pues ahí queda eso. En este voluble e impredecible asunto, como en lo de los ratones nadadores, habrá quien se crea lo que dice la IA y habrá quien no. Pero es lo que pasa con casi todo en esta época de estulticia e incredulidad generalizadas.

En fin, que viva san Pascual Bailón (y la IA, ¿por qué no?).

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