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Opinión | Tribuna

El otro juicio

José Luis Rodríguez Zapatero, en una imagen de archivo.

José Luis Rodríguez Zapatero, en una imagen de archivo. / José Luis Roca

En los últimos años, hemos rebajado tanto las expectativas sobre nuestros dirigentes políticos que casi toda la discusión sobre sus actos gira en torno a si son legales o merecen una condena. Pero la vida en sociedad no termina en el Código Penal. Hay acciones legales que son muy difíciles de defender.

A pesar de que José Luis Rodríguez Zapatero no se haya beneficiado de información privilegiada que no podía utilizar, aunque no haya cobrado ni un céntimo ilegalmente, algo se ha roto en la imagen de integridad que había ido construyendo, también por demérito de todos los demás expresidentes del Gobierno español. El juez que lo investiga aporta indicios, no pruebas de culpabilidad. Los indicios son comportamientos que podrían llegar a ser delictivos, o no. Pero los comportamientos están ahí. Lo que puede causarle un problema importante es si cruzó la línea de la legalidad, si así lo considera el juez. Pero aunque todo esté dentro de los límites de la ley, el comportamiento roza la línea y se ensucia con la indignidad.

Un expresidente del Gobierno tiene derecho a trabajar cuando abandona el cargo y a ganarse la vida. Tiene derecho a asesorar empresas, a dar conferencias, a ejercer influencia a través de su conocimiento y su experiencia. ¿Es igualmente aceptable cualquier uso de esa influencia? ¿Puede traficar con la proximidad al poder?

La respuesta define la idea de libertad que tenemos. Qué hacemos con las oportunidades que tenemos delante, con los privilegios y con los contactos. Con las ventajas que hemos acumulado a lo largo de los años. Es preguntarnos no solo qué podemos hacer, sino qué creemos que debemos hacer.

Porque la mayoría de las decisiones importantes que tomamos en la vida no las tomamos delante de un juez ni de un policía. Las tomamos en ese espacio donde no hay prohibiciones, donde nadie nos vigila y donde, precisamente por eso, todo depende del criterio propio.

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