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Los drones

Dos marines operan un dron

Dos marines operan un dron / Fotografía del Cuerpo de Marines de Estados Unidos

El dron es un vehículo aéreo no tripulado que vuela de forma autónoma o controlada remotamente. O sea, es un tipo de aeronave capaz de desplazarse por el aire sin que haya un piloto a bordo, combinando robótica y aeronáutica. Los drones con cámara son dispositivos versátiles y potentes para capturar imágenes y vídeos desde el aire. Con ellos se puede explorar paisajes naturales, realizar fotografías creativas y proporcionar soluciones profesionales en diferentes sectores. Nunca antes se habían podido conseguir aspectos tan espectaculares de paisajes y construcciones, captándolas desde los más insospechados ángulos, de perspectivas inéditas e, incluso, asombrosas, acercándose o alejándose a voluntad de esas imágenes que están mostrando. Los orígenes de los drones, como en muchos otros artefactos en la historia de la humanidad, tuvieron una finalidad bélica. Pero no fue hasta 1970 cuando se considera que se creó el primer dron de la era moderna conocido como UAV (vehículo aéreo no tripulado tanto bajo control remoto como con piloto automático) y su inventor es Abraham Karen, nacido en Bagdad en 1937 de familia judía, que lo construyó para la fuerza aérea de Israel y emigró posteriormente a Estados Unidos. Aunque su finalidad militar sigue siendo sustancial, a medida que las tecnologías de control mejoraron y los costes bajaron su uso se ha extendido a muchas otras aplicaciones en la fotografía aérea, entrega de productos, agricultura, meteorología, vigilancia, salvamento, ayuda en catástrofes, inspecciones de infraestructura, ciencia, lucha contra la delincuencia y hasta para uso recreativo y deportivo, con carreras de drones y acrobacias.

La proliferación de drones tanto de uso particular como empresarial e institucional ha conllevado la obligatoria reglamentación, que en el caso de la Unión Europea data desde el 31 de diciembre de 2020, independientemente de su uso o tamaño. De igual manera, es obligatorio para manejar un dron tener la capacitación necesaria por medio de un curso de formación, cuyas condiciones detalla la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.

Los drones tienen un gran potencial en áreas muy diversas, porque logran desplazarse rápidamente sobre un terreno irregular o accidentado y superar cualquier tipo de obstáculo ofreciendo imágenes o capturando otro tipo de datos a vista de pájaro, gracias a los dispositivos que puede transportar sin riesgos para las personas. Una de las innovaciones más significativas de los últimos años es el desarrollo de los drones con cámara. Por ejemplo, a partir de drones con cámaras de alta resolución, se pueden realizar levantamientos topográficos y modelos tridimensionales. Esto permite generar planos, analizar la evolución de la obra y calcular volúmenes de tierra extraídos, entre otros. También mejoran drásticamente la respuesta a los desastres naturales, consiguiendo localizar rápidamente a los supervivientes, especialmente en zonas de difícil acceso a pie, además de transporte de ayuda y suministros a otras personas afectadas. Igualmente, su aplicación en la detección y ayuda para la extinción de incendios es cada día más determinante, tanto a la hora de generar franjas de seguridad para que puedan atacar los equipos de emergencia, como en la directa extinción de los pequeños conatos. Tecnológicamente, ya se trabaja para que en un futuro cercano sean los propios drones los encargados de apagar los incendios forestales. De la misma forma, su empleo es ya imprescindible para controlar el tráfico, especialmente cuando hay un masivo desplazamiento de vehículos, así como para detectar accidentes en carretera y también las infracciones. Entre los múltiples servicios de los drones se incluye el transporte personalizado de mercancías. El siguiente paso será la puesta en marcha de drones para transporte de pasajeros y taxis aéreos. Combatir la delincuencia organizada no es ajena a las múltiples utilidades de los drones, lo que supone una vigilancia y seguimiento añadido para las fuerzas de seguridad. En materia medioambiental los drones también suman. Un dron equipado con cámara termográfica puede darnos por ejemplo una visual muy completa del estado de un vertedero: puntos calientes, zonas de humedad, etc. También pueden servir para sobrevolar zonas de vegetación extensas y facilitar así las tareas de mantenimiento de estas. En el caso de conservación de viaductos próximos a una carretera, fletar un dron para hacer el análisis, es mucho más económico y seguro que descolgar a personal especializado o que enviar un helicóptero, alternativas que además consumen mucho tiempo. No evita la posterior actuación en caso de detección de un problema, pero sí supone el alivio de algunos trabajos que antes requerían de personal in situ. Y ya existen proyectos de control aéreo y seguridad en las pistas de los aeropuertos.

Los drones con cámara desempeñan un papel crucial en las misiones de búsqueda y rescate, ya que proporcionan perspectivas aéreas que ayudan a localizar a personas desaparecidas, evaluar zonas siniestradas y apoyar a los equipos de respuesta a emergencias. Algunos ejemplos de aplicaciones en este ámbito son: búsqueda de excursionistas perdidos: Los drones equipados con cámaras de imagen térmica pueden detectar el calor corporal, ayudando a localizar a personas perdidas en bosques o montañas. Ayuda en catástrofes: en zonas afectadas por inundaciones, terremotos o incendios, los drones pueden evaluar los daños e identificar las zonas donde más se necesita ayuda. Entrega de suministros médicos: algunos equipos de rescate utilizan drones para entregar botiquines de primeros auxilios, medicamentos o dispositivos de comunicación a personas en zonas remotas o inaccesibles. 

Los agricultores y profesionales de la agricultura utilizan drones con cámara para supervisar los cultivos, gestionar los campos y aumentar la eficiencia en la producción de alimentos. Por ejemplo: en la supervisión de cultivos, los drones proporcionan imágenes aéreas detalladas de las tierras de cultivo, ayudando a los agricultores a detectar a tiempo enfermedades, deficiencias de nutrientes o infestaciones de plagas. En la agricultura de precisión, con los datos recogidos por los drones, los agricultores pueden aplicar fertilizantes, pesticidas o agua precisamente donde se necesitan, reduciendo el despilfarro y mejorando el rendimiento. En la vigilancia del ganado, los drones ayudan a los ganaderos a rastrear ganado vacuno, ovino y otros animales a través de grandes pastos, ahorrando tiempo y trabajo. 

También los drones con cámara han transformado la forma en que las industrias inspeccionan y mantienen las infraestructuras, mejorando la seguridad y reduciendo los costes. Algunos ejemplos son: inspección de puentes y edificios, los drones pueden acceder a zonas de difícil acceso de puentes, torres y rascacielos, capturando imágenes de alta definición e identificando problemas estructurales. Inspecciones de líneas eléctricas y turbinas eólicas, las empresas de servicios públicos utilizan drones para inspeccionar líneas eléctricas y turbinas eólicas, minimizando el riesgo para los trabajadores y reduciendo el tiempo de inactividad. Supervisión de oleoducto, las empresas de petróleo y gas utilizan drones para inspeccionar tuberías y detectar fugas o daños antes de que se conviertan en problemas graves. 

Los drones con cámara desempeñan un papel vital en los esfuerzos de conservación de la vida salvaje y la vigilancia medioambiental, proporcionando datos valiosos a investigadores y organizaciones. Por ejemplo, suelen usarse para el seguimiento de especies amenazadas: Los conservacionistas utilizan drones para controlar las poblaciones de animales y estudiar los patrones de migración sin molestar a la fauna salvaje. En la lucha contra la caza furtiva, los drones equipados con cámaras de visión nocturna e infrarrojos ayudan a los guardas forestales a patrullar las zonas protegidas y capturar a los furtivos ilegales. Para la vigilancia del cambio climático, los científicos utilizan drones para estudiar el deshielo de los glaciares, la deforestación y la subida del nivel del mar, contribuyendo así a la investigación sobre el cambio climático. 

Uno de los usos más populares de los drones con cámara es la fotografía y la videografía. Ya sea con fines profesionales o recreativos, los drones permiten a los usuarios capturar impresionantes tomas aéreas que antes solo eran posibles con helicópteros o grúas. Los cineastas de Hollywood y los independientes utilizan drones para rodar secuencias aéreas dinámicas, reduciendo costes y aumentando las posibilidades creativas. En las fotografías de bodas, las parejas contratan a operadores de drones para captar impresionantes tomas aéreas de su día especial. En el marketing inmobiliario, los agentes inmobiliarios utilizan drones para proporcionar vistas aéreas de las propiedades, ofreciendo a los compradores potenciales una mejor perspectiva de los alrededores. 

Pero como la humanidad es cainita, siempre encuentra la manera de transformar lo positivo en instrumentos malvados, y los drones han transformado la guerra moderna en un conflicto remoto y tecnológico. Casi invisibles e implacables, los drones de combate se han convertido en una amenaza cotidiana para miles de personas en el mundo. Arma que simboliza como ninguna la "guerra del futuro", despertando una enorme preocupación. La guerra con drones o guerra aérea no tripulada es una forma de guerra aérea que utiliza vehículos aéreos de combate no tripulados o vehículos aéreos comerciales armados no tripulados. Quien defiende su uso hace referencia a su "seguridad": el hecho de que sean aeronaves teledirigidas permite usarlas en misiones sin arriesgar la vida del piloto. Pueden realizar misiones más largas que las de un avión clásico pilotado de reconocimiento. Y su supuesta precisión en el ataque hace que se minimicen los daños colaterales... La realidad es bien distinta: las operaciones militares con drones se desarrollan en el secretismo más absoluto. Las víctimas civiles son numerosas. Nadie rinde cuentas por los ataques. Rara vez los Gobiernos investigan. Nadie se sienta en el banquillo por los ataques a gente inocente. Ninguna víctima civil recibe reparación por los daños sufridos. Los drones se están convirtiendo rápidamente en armas de bajo coste y gran impacto que amenazan con sobrepasar el Derecho Internacional. La guerra ruso-ucraniana demuestra cómo los drones han trastocado las doctrinas militares tradicionales de forma similar a como la pólvora revolucionó la guerra, convirtiéndolos en un factor "decisivo" en todos los conflictos futuros. Los drones autónomos no solo sirven para mantener la ventaja, sino que redefinen la forma en que se llevan a cabo las operaciones militares. Ya sea para realizar vigilancia, lanzar ataques de precisión o brindar apoyo logístico en entornos hostiles, la autonomía permitirá que los drones sigan siendo efectivos incluso cuando el control manual esté bloqueado. La aparición de la guerra con drones como rasgo distintivo de los conflictos del siglo XXI ha alterado la estrategia militar, las adquisiciones y la dinámica del campo de batalla.

Los vehículos aéreos no tripulados y los dispositivos marítimos sirven ahora como facilitadores clave de ataques profundos, objetivos de precisión e inteligencia en tiempo real. Por eso, los drones se están convirtiendo rápidamente en armas de bajo coste y gran impacto que amenazan con sobrepasar el Derecho Internacional Humanitario, así como socavar las normas de control armamentístico. Su asequibilidad, anonimato y autonomía a menudo eluden la protección civil, transformando la guerra en un monstruo inimaginable entre los Cuatro Jinetes del Apocalipsis.

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