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Opinión | Tribuna

Riesgo extremo de incendios

Un bombero durante la intervención en la nave de Santa Pola

Un bombero durante la intervención en la nave de Santa Pola / INFORMACIÓN

Cuando se escuchan las quejas por el fuerte calor que está haciendo siempre nos viene a la cabeza la respuesta de que esto es normal. Estamos en verano. Sin embargo, al igual que en los meses de septiembre y octubre se han incrementado las lluvias torrenciales de forma repetitiva en fenómenos que antes se producían de forma muy aislada, resulta preocupante que los extremos en materia de temperaturas y de fenómenos dañinos se repiten con más frecuencia que antes por los cambios climáticos que se están produciendo en el mundo, y sobre esto puede que no estemos prestando la debida atención ante la queja del planeta por el daño que se le ha hecho durante muchos años sin adoptar medidas de vigilancia y prevención.

Estos días se están dando casos de localidades con temperaturas por encima de los 40° o cercano a ello, y todo lo que exceda de 30° supone un incremento del riesgo de incendios, no solamente por el excesivo calor, sino, también, por el efecto humano de aquellas personas que quieren causar daños intencionados con incendios que en la actualidad está sancionado con penas de prisión elevadas, pero que, además, se acrecienta el riesgo de incendio por estas temperaturas elevadas que pueden provocar que nuestros bosques puedan verse de nuevo dañados por el efecto de un incendio que se puede reproducir si no se actúa de forma urgente, o no se han adoptado medidas de prevención en los bosques con cortafuegos, u otras medidas como el refuerzo de plantilla en guardas forestales que vigilen nuestros bosques sobre todo en las épocas veraniegas.

Esta semana se han visto imágenes con los cañones de agua de la zona de El Saler de Valencia a pleno funcionamiento para combatir el calor, y también para evitar cualquier riesgo de incendio. Y esta medida de la utilización de cañones de agua que se deberían instalar en muchas zonas de nuestros bosques con riesgo de incendios sería una fórmula que combatiría de forma rápida y eficaz el fuego cuando este pudiera aparecer en cualquier zona.

Ya hemos expuesto en estas páginas la necesidad de invertir en estos sistemas de prevención de incendios, que supone una medida muy eficaz para combatir cualquier inicio de incendio que se pueda producir en los bosques que existen en nuestra provincia, dado el efecto inmediato que produce la existencia de cañones de agua que pueden apagar de forma inmediata el fuego en los lugares donde este pueda parecer, ya que una de las razones de la propagación de los incendios es, precisamente, el tiempo que se tarda desde que se detecta el mismo hasta que se actúa. Y, además, existen los inconvenientes de poder alcanzar zonas por carretera donde el fuego ya está muy extendido por la rapidez con la que se propaga cuando existen árboles y vegetación que avivan el efecto inicial del fuego, causando un daño que es mucho mayor que la cantidad económica que se puede invertir en la instalación de cañones de agua en nuestros bosques.

Si queremos conservar nuestros bosques y esos pulmones de la naturaleza que tenemos en nuestra provincia y la Comunidad Valenciana es preciso invertir en prevención para evitar que este verano se produzcan imágenes dantescas de incendios que, además, afectan a la población y que han causado serios daños en viviendas y zonas pobladas causados a la ciudadanía, y que son siempre mayores que la inversión que se pueda llevar a cabo en estos cañones de agua que se deberían instalar de forma proporcional en nuestros bosques de la provincia de Alicante y de toda la Comunidad Valenciana.

El año pasado el fuego causó serios daños en Castilla y León y en Extremadura, así como en Galicia. Y recordemos ahora las imágenes de localidades enteras de las que tenían que huir sus ciudadanos, dado el efecto inmediato del fuego que se acercaba a esas poblaciones, cuando si se hubiere dispuesto de estos cañones de agua como existen en El Saler de Valencia se hubiera podido apagar el mismo de una forma inmediata.

Según datos de la Secretaría de medio ambiente y territorio de la Comunidad Valenciana a final del pasado verano se produjeron en nuestra Comunidad Autónoma 216 incendios con 740 hectáreas afectadas, siendo en 95 casos el factor humano la razón y 92 por rayos o tormentas eléctricas.

Nos encontramos ahora mismo a principio de verano y es momento para reflexionar sobre la necesidad de adoptar estas medidas de instalación de cañones de agua en zonas concretas, ya que supone una inversión segura y preventiva y evita daños mayores, pero, sobre todo, supone una forma de atacar el fuego de una forma eficaz y eficiente.

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