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Opinión | La plaza y el palacio

El sustituto del sustituto o pistolas y palabras en Ankara

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado miércoles durante una rueda de prensa posetrior a la cumbre de la OTAN.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado miércoles durante una rueda de prensa posetrior a la cumbre de la OTAN. / NECATI SAVAS / EFE

Anda la clericalla más rancia rebotada todavía con el éxito de la visita del Papa y con sus palabras. ¿Qué no se habrá dado cuenta ese hombre que la prioridad eclesial obliga a repicar y estar en misa, piensan? Y, en todo caso, mucho mejor repicar en la cara del Gobierno e ir a la misa de PP Vox. Venga: hoy a por el “Estado” y sus corruptos, que nosotros no tenemos de eso. Da fatiga estas cosas con el calor que hace. Y más que hará si con una mano acogen y con la otra abren las puertas del infierno.

Pero es lo de los jueces. Absolutamente anonadados porque dos encuestas independientes -e imparciales-, dos, anuncien la crisis de legitimidad que sufren entre el común de la ciudadanía. Y se enfadan. La culpa, dicen, la tienen los que les critican, a ellos, puros y abstraídos de mundanas solicitaciones. Remezclados, sí, en barahúnda de apellidos comunes y necesidades comunes. Remezclados pero incorruptos. Lo mejor del poder judicial para los que ejercen de amos del poder judicial y sus sustitutos, es que no existe el pluralismo: todos a una. Pero las encuestas lo dicen muy claro: para la inmensa cantidad de temas jurídicos, los jueces son creíbles e imparciales. Pero, ay, amigo, otra cosa es si alcanza a la punta del iceberg. Pero de ahí no salen. Ellos son independientes, los demás no.

Los jueces y sus sentencias pueden ser criticados, lo han dicho algunos jueces y algunas sentencias. Pero va de suyo que ellos pueden también ejercer la sana virtud de la autocrítica. Porque esto va a ir a más. Y no por la presión de nadie sino porque se empeñan, día a día, en apartarse de lógicas ciudadanas ineludibles para acumular credibilidad. Por ejemplo: la ausencia de transparencia en multitud de aspectos de la actividad judicial -que es mucho más que imponer sentencias- es clamorosa. A ningún gobierno o parlamento se le consentiría.

Cada semana nos estrenamos con algún estremecimiento de la razón. ¿Cómo es que el llamado “pequeño Nicolás” -que ya no es tan pequeño- no ingresará en prisión? Y, sobre todo: ¿cómo podemos soportar sin una mezcla de burla y rabia el asunto de los viajes de la esposa del Presidente del Gobierno? La motivación por la que puede ir a Londres y no a Ankara es propia de novela de espías pasada por el tamiz de la ironía: Le Carré y Eduardo Mendoza. Es una resolución adoptada por el sustituto del sustituto del juez Peinado, alabado sea Dios, empeñado en ridiculizar a la policía española y a las fuerzas conjuntas de la OTAN. ¡El sustituto del sustituto! Cuando Sánchez bajó del avión le dieron dos ramos de flores y en la tele se ve cómo le explica algo a la señora a la que devuelve uno, que pone una cara de pensar “no, si lo sabíamos, pero es el protocolo…” y, a la vez: “¡menuda tropa!, ¡el sustituto del sustituto!”. El Presidente podría haber optado por quedarse con los dos ramos, pero Peinado le hubiera imputado por apropiación ilícita, prevaricación, ausencia legal de esposa e intento de homicidio por falsedad diplomática. Creo que la señora Trump tampoco acudió, pero lo suyo es distinto porque permaneció esperando una llamada de Meloni ofreciéndole asilo político.

Por lo demás, también digo que mejor para Begoña Gómez quedarse en Madrid, a la vista del aspecto superelegante del Presidente Erdogan, que es de verle y tirar para otra alianza. Pero no nos pongamos pejigueros, que es lo que hay. Otra cosa es lo de las pistolas. Ahí hay que reconocer que el sustituto del sustituto estuvo intuitivo. Ese reparto indiscriminado de armas debería formar parte de la trama que permitiría la huida de la presunta Gómez hacia el monte Ararat o por ahí. Perro tiene muy deslumbrados a los líderes y seguro que elegantemente -Meloni llevada por el despecho- empuñarían los revólveres para escoltarla y permitir que eluda la acción de la Justicia. El sustituto del sustituto, así, se ha puesto en evidencia y algunos pensarán que ha hecho el ridículo y, con él, la parte del Poder Judicial incapaz de mirarse al espejo sin toga. Pero no. Fue sabia decisión. No se veía nada igual desde lo de Mazón el aforado.

Y encima papá Sánchez va feliz a la graduación porque hasta convenció a Trump, entre arrebato sí, arrebato no, de que estamos armados hasta los dientes. Cuando yo hice la mili, el Juez del cuartel era un capitán chusco y chusquero que no había leído ni un artículo jurídico. En las actuales circunstancias podrían ficharlo para ser el sustituto del sustituto del sustituto. Aunque Rutte también serviría de monaguillo castrense en la Parroquia del Santo Apaciguamiento. Lo malo es que tenemos que apaciguar a un aliado. Por cierto: ¿volvemos a estar, más o menos, en guerra con Irán o con alguien nuevo?

En fin, que aquello se resolvió con cena suculenta según cuentan las crónicas -espero que Pedro le trajera unos tapers a Begoña- y en una conferencia deportiva entre el Presidente del Gobierno español y el de EEUU. Hablaron de golf. No alcanzo a imaginar de qué puede hablarse de golf. Y, desde luego, no sabía que mi Presidente sabe de eso, pero no me extraña. Otra cosa, tal y como va el mundo, es de fútbol. Es sabido que Trump aspira a presidir la FIFA una vez que distingue entre el tamaño de las pelotas de golf y las de soccer. Y en el buen clima de esta conversación le confesó que el Presidente de los obispos españoles le llamó el otro día a preguntarle si podría fichar a varios de su grey como capellanes de infantiles y cadetes. Pedro Sánchez dijo que no le extraña, que es bien sabido la afición de la Iglesia española a los fuera de juego y a los matrimonios de penalti. Y añadió:

-Venga, bro, ya que estamos: ¿qué le dijiste a Infantino para que amnistiara la roja a vuestro boy?

Y el interpelado le contesto:

-Nada, Dog; me limité a señalar: quien pueda hacer, que haga.

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