Opinión | Tribuna
Rodajes alejados

Fotogramas de «Tacones lejanos» ambientado en Elche, con el Hort de Travalon Baix convertido en un lugar de la Isla de Margarita para dar forma al recuerdo de la protagonista. / INFORMACIÓN
Mientras la Ley del Cine sigue haciéndose vieja, la última aprobada es de diciembre de 2007 y la revisión tramitada está pendiente desde 2023, las novedades tecnológicas nos van acuciando. La IA está planteando importantes retos en la industria, incapaz de adoptar una postura clara al respecto al no disponer de un marco legislativo al que, de nuevo, las Cortes llegan tarde. De hecho, la IA suscita complejos debates en el seno de festivales, en las reuniones de especialistas y cineastas, aparece de pronto en las reuniones de los jurados, nos ha pasado ya en el Festival de Cine de Elche. En el encuentro formativo «El lugar como personaje» que el pasado 20 de junio impartió en el Hort del Xocolater, Enrique Martín Guadamuro, gestor de localizaciones con larga trayectoria nacional e internacional puso el acento en el futuro de un oficio que ─en su caso, hemos disfrutado en «The Crown», «Black Mirror» o «Game of Thrones»─, se ve amenazado por la IA. Si es capaz de reproducir masas de figurantes, por qué no lo va a hacer en paisajes, en la repetición de algunos de sus elementos. No es difícil pensar que se podría hacer con nuestras palmeras, evitando el desplazamiento de equipos de segunda unidad, que es lo que suele hacerse en los últimos rodajes, y sobre todo equipos más fuertes para el rodaje con los intérpretes principales de la ficción.
Hace 35 años, en 1991, desembarcaba en Elche, con Pedro Almodóvar al frente, un amplio equipo técnico y artístico de las productoras El Deseo y Ciby 2000 para rodar unas secuencias de «Tacones lejanos» por «la existencia de muchas palmeras y una intensa luz» para ambientar el destino de los personajes principales de la historia, aseguró el cineasta en la multitudinaria rueda de prensa, ofrecida el día 8 de julio en el hotel Huerto del Cura y recogida por este diario, acompañado por Marisa Paredes, que intervenía en las secuencias programadas, y Victoria Abril, que, a pesar de que no participaba, decidió comenzar aquí sus vacaciones. Almodóvar no era el mismo que había visitado la ciudad en marzo de 1987 para hablar de «La ley del deseo» en Cau d’Art. Cuatro años después ya era una estrella internacional, y había sido convencido para escoger Elche, un paisaje más accesible económicamente que el destino previsto en proyecto. Aunque disponía de más medios que Jesús Franco, que rodó aquí entre 1979 y 1986 unas 8 películas, el interés se mantenía intacto: aprovechar los recursos más cercanos.

Fotogramas de «Tacones lejanos» ambientado en Elche, con el Hort de Travalon Baix convertido en un lugar de la Isla de Margarita para dar forma al recuerdo de la protagonista. / INFORMACIÓN
La película comienza con la génesis del trauma que marcará las vidas ─imitadas a los personajes de Douglas Sirk─ de una cantante popular (Becky del Páramo) y su hija (Rebeca), cuando la niña hace un viaje a un destino exótico con su madre y el novio de ésta, y no le prestan mucho interés. La filmación ocupó tres días (9, 10 y 11 de julio) y al finalizar reconoció Almodóvar que fueron las escenas que más le costó rodar a pesar de que el resultado es realmente conmovedor, con la imagen de la niña corriendo por un camino entre palmeras hasta llegar, en un fundido, a la imagen de la Rebeca adulta que espera en el aeropuerto de Barajas a su madre mientras recuerda aquel viaje a Isla Margarita, el lugar que Almodóvar quiso recrear y consiguió en el Hort de Travalon Baix, con su vieja casa tradicional rodeada de puestos de baratijas, sombreros de paja, y frutas tropicales. Para ello se llevó especial cuidado desde que dos meses antes se eligió el lugar de rodaje, en el huerto de la familia Jaén i Urban, para que todo estuviera a punto cuando llegara el director para acometer las últimas escenas que le quedaban por rodar, aunque realmente eran, como descubriría el público ilicitano más tarde, cuando se estrenó el 31 de octubre de 1991 en el cine Capitolio, el inicio melodramático de la película. A raíz de esta película, el escritor ilicitano Vicente Molina Foix le definió en su crítica de Fotogramas como «un pequeño maestro de una variante propia, nueva del melodrama, que se podía denominar almodrama».
Por cierto, Molina Foix, que había realizado labores de traductor en las películas de Stanley Kubrick desde «La naranja mecánica» daba en su libro «Kubrick en casa» (Anagrama, 2019) un dato que sospechábamos. Después de asistir a una representación del Misteri en agosto de 1985, el arquitecto y poeta ilicitano Gaspar Jaén le transmitió su indignación por haberse arrancado «más de doscientas palmeras de nuestro Palmeral, ya tan amenazado por la especulación inmobiliaria» para recrear Vietnam en Londres sin pisar Elche puesto que el cineasta norteamericano se negaba a volar. Las palmeras que aparecen en «La chaqueta metálica» se parecen mucho a las nuestras, inmortalizadas por Almodóvar en aquella película, un paisaje ya modificado, donde el número de ejemplares ha ido disminuyendo en los últimos años desde que se desdoblara la carretera de L’Altet a su paso por el barranco de Sant Antón. Con una mirada premonitoria, fruto de la casualidad, aquel huerto donde quería jugar una niña como se estuviera en una isla, aburrida de la relación sentimental de su madre, no tardó mucho en ver niños corriendo entre las palmeras cuando dos décadas después acogió un parque multiaventuras.
Evidentemente el capricho Kubrick, como así se conocían sus preferencias, sería imposible repetir hoy en día con los medios técnicos y las restricciones autorales que aplica la industria, otra cosa serían los rodajes y las ambientaciones similares a la que Almodóvar utilizó para recrear su particular Caribe en «Tacones lejanos», incluida una escena romántica entre Marisa Paredes y Feodor Atkine con el fondo del mar Mediterráneo entre la playa de L’Altet y Arenales del Sol simulando México. La aparición de nuevas tecnologías restará interés turístico para los cinéfilos y, sobre todo, impedirá dejar huella del tiempo en nuestro paisaje a través del cine.
Suscríbete para seguir leyendo
- Cazan a 120 conductores por exceso de velocidad en solo 40 minutos en una calle de San Vicente
- Cuatro marcas de calzado de Elche copan el ranking de principales fabricantes españoles
- Estos son los mejores sitios para ver el eclipse en la Vega Baja
- El tiempo en Alicante según Aemet: alerta amarilla por altas temperaturas en el litoral sur de la provincia
- Playa de la Almadraba
- El capitán del Elche abre las Fiestas al grito de 'siempre hay un motivo que celebrar, llevando en vuestro pecho para la Virgen un altar
- La Policía Local de Altea alerta del impacto del Castell de l’Olla en las mascotas
- Panenka se la juega al Hércules
