Opinión | El mar alrededor

Subdirectora de 'El Periódico de Catalunya'
La camaradería tóxica detrás de las "manadas"

Manifestación tras la sentencia de La Manada. / EFE
El caso de La Manada, cuya agresión sexual durante los sanfermines de 2016 sacudió el debate público, vuelve estos días al primer plano con el aniversario. No solo sacudió a la opinión pública, sino que obligó a este país a mirarse en un espejo incómodo. Consentimiento, credibilidad de las víctimas, respuesta penal…Todo estaba en cuestión, y se sucedieron las manifestaciones, el ruido político y las reformas legales. El “solo sí es sí” no fue solo una ley: fue la promesa de un cambio cultural que debía ir mucho más allá del Código Penal.
Diez años después, la pregunta es inevitable: ¿qué ha cambiado realmente? Las leyes están ahí, pero el efecto disuasorio sigue siendo, como mínimo, dudoso. Las cifras no acompañan el relato de progreso. Las agresiones sexuales en grupo no desaparecen y, lo que es más inquietante, rejuvenecen. Los datos más recientes del Ministerio del Interior dibujan una tendencia difícil de ignorar: cuantos más agresores en un ataque, menor es su edad. En los casos más extremos, con ocho o diez implicados, todos eran menores. Es más que una “moda” o tendencia.
Se insiste en señalar a las redes sociales, a las pantallas, a la exposición constante a contenidos violentos. Y sí, forman parte del problema. Pero convertirlas en única explicación es una forma cómoda de no mirar donde duele, esto es, en cómo nos comportamos en grupo y cómo la violencia es un rito más de algunas comunidades. En la necesidad de validación entre iguales, en ese respeto deformado que se construye a través del miedo o la humillación. Lo hemos visto en el “bullying”, en las novatadas, y en cualquier dinámica donde el individuo se diluye en la masa para hacer lo que no haría solo. La diferencia es que ahora ese patrón se amplifica a las niñas y adolescentes, a las mujeres.
Si no cuestionamos esa idea tóxica de camaradería que se gesta en los primeros espacios de socialización, llegaremos siempre tarde. Porque ninguna ley, por ambiciosa que sea, puede corregir lo que una cultura sigue tolerando en voz baja.
Suscríbete para seguir leyendo
- Cazan a 120 conductores por exceso de velocidad en solo 40 minutos en una calle de San Vicente
- Una tecnológica de Alicante alerta de que el asalto a Ceuta organizado por las mafias para el 15 de agosto será en lancha
- Agricultura subvenciona a siete municipios de Alicante para arreglar caminos y deja fuera a 32 por falta de presupuesto
- Interceptadas 11 personas tras llegar en patera a la cala del Tío Ximo de Benidorm
- El tiempo en Alicante según Aemet: las temperaturas suben y el bochorno se hará notar en la Vega Baja
- La Audiencia Nacional exculpa de nuevo a la CHS de los daños por la rotura de la mota del río Segura en Almoradí en la dana de 2019
- Cuatro marcas de calzado de Elche copan el ranking de principales fabricantes españoles
- Torrevieja fulmina el Desfile de Verano del 15 de agosto para evitar el colapso del centro del casco urbano